
Con esta serie de caches "El tren del Tajuña"
pretendemos dar a conocer esta zona del sureste de Madrid desde los
lugares por donde pasaban los trenes desde hace ya mas de un
siglo.
Hoy en dia gracias a un gran proyecto, estas
antiguas vias abandonadas, se estan convirtiendo en Vias verdes.
Que se pueden recorrer en bicicleta, a pie... es un buen lugar para
pasear y disfrutar de unas estupendas vistas de la vega del
Tajuña.
La serie el Tren del Tajuña consta de 5 caches: 1
multi cache, 3 caches tradicionales y un mistery. Para resolver el
mistery, deberas recoger las variables A,B,C,D que encontraras en
el resto de caches.
Si os interesa el tema y quereis ver mas
restos, hemos georeferenciado muchos por el camino hacia los
siguientes caches, mira los waypoints adicionales no te
arrepentiras.
Un poco de Historia
El tren del Tajuña fue un proyecto ferroviario para
hacer llegar el tren a Aragon desde la estación del Niño Jesus en
Madrid. Sus primeros carriles, bajo la forma de tren minero, se
tendieron en 1881 entre Madrid y unas canteras situadas en la zona
de Vallecas. Del primitivo proyecto se pasó, en 1886, al más
ambicioso de un ferrocarril de servicio universal entre la estación
del Niño Jesús, situada junto a las tapias del Retiro madrileño,
hasta la localidad de Arganda. Tendido en vía métrica, sus 28
kilómetros de vías, a pesar de las expectativas puestas en ellas
por sus accionistas, resultaron un estrepitoso fracaso de
gestión.
En 1901, cuando el capital belga, invertido en la
nueva empresa “Ferrocarril del Tajuña”, recuperó la concesión
enlazándola con otras concesiones propias que ya estaba
construyendo más hacia el sureste, en la zona del valle del Tajuña.
Los planes de esta nueva empresa eran asaz ambiciosos: un
larguísimo ferrocarril de vía estrecha que debía llegar a tierras
turolenses, para enlazar con la línea de vía ancha del Ferrocarril
Central de Aragón (Valencia-Teruel-Calatayud).
Mucho empeño para una línea que tenía que salvar
una tortuosa orografía y unas tierras semidesérticas que, en su
camino a Aragón, poco tráfico podrían aportar. Las vías progresaban
mientras los capitales mermaban. Por todo ello, el empeño belga no
pudo tender carriles más allá de la solitaria aldea alcarreña de
Alocén, distante 143 kilómetros del Retiro madrileño, a pesar de
que ya había obras lanzadas en la zona de Cifuentes.
Además de esta gran línea, había un ramal de 17 kilómetros que
subía desde la estación de Tajuña hasta las localidades de Chinchón
y Colmenar de Oreja. Exhaustas las arcas belgas, las obras de
expansión se acaban en 1921 y, sin descartar las posibilidades de
ampliación, los números rojos salpican los estadillos de los
balances anuales sin compasión.
En 1953 se produjo la suspensión del tráfico de viajeros y la
especialización del ferrocarril en el transporte de mercancías. En
los primeros años fue la remolacha de la vega del Tajuña su
principal transporte pero, poco a poco, los materiales de
construcción demandados por la empresa Portland Valderribas fueron
copando los convoyes del Tajuña hasta conseguir la total
exclusividad de los tráficos. Tal fue así que en 1964 esta empresa
adquirió la concesión y asumió la explotación del ferrocarril en el
tramo de 33 kilómetros entre su factoría de Vicálvaro y sus
canteras de El Alto, cerca de Morata de Tajuña. El resto de los
tramos fue cerrándose (el primer tramo en cerrarse, Alocén-Auñón,
fue ya en 1943) y, con una gran mejora en vías y material móvil, el
ferrocarril prestó un excelente servicio a esta empresa hasta el
año 1997.
Instrucciones para localizar el
cache
Esta situado en el tramo desde Orusco a Ambite
Recuerda Apuntar el Valor de la variable B
para poder encontrar el cache "El Tren del Tajuña" (se encuentra
enganchado en el libro de registro)
Mas informacion sobre las Vias Verdes en: