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El Monte de las ánimas: lo que aconteció a Alonso

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Hidden : 07/10/2013
Difficulty:
2 out of 5
Terrain:
2 out of 5

Size: Size:   micro (micro)

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Geocache Description:



El Monte de la ánimas es una vieja leyenda conocida por todos los sorianos desde que Bécquer la escribiese, pero lo que no es tan conocido son los hechos que acontecieron cuando Alonso, herido en su orgullo por su amada, fue a buscar la banda azul que llevaba Beatriz al Monte de las ánimas en la noche de difuntos.
Alonso, cogió su caballo y presto se dirigió a encontrar la prenda que ella le había pedido recuperar. Aunque valor no le faltaba, no le apetecía estar en mitad del monte en una noche como aquella. Su cabeza le decía que aquello sería sencillo, una noche como cualquier otra, un bosque como otros muchos en los que había estado. Iba a ser un paseo ¿qué podría ir mal? Por otro lado su corazón le producía una gran desazón, un miedo oculto y primario que le inquietaba y le alertaba de que no fuese. Sería mejor acabar con esto cuanto antes.
Rehízo mentalmente el recorrido que habían realizado durante la partida de caza de la tarde, intentando recordar donde podría haber perdido la banda. Decidió que lo mejor era volver sobre sus pasos y dirigirse al último lugar donde creía haber visto a Beatriz con la banda azul puesta. Llegó La casa (coordenadas iniciales) de labranza en la cual una campesina les ofreció agua para aliviar la sed producida por el polvo del camino y las muchas horas que llevaban cazando por el monte. Lo mejor sería empezar por allí. Cuando llegó, era noche cerrada debía de faltar poco para las once, si se daba prisa todavía podría volver antes de que diesen las doce. Llamó a la puerta varias veces, le pareció oír ruido en el interior, se asomó por las ventanas intentando ver algo en el interior, pero nadie le abrió la puerta. La noche era bastante fría, pero las numerosas prendas de piel que llevaba encima le protegían del duro clima castellano. La casa estaba situada en la parte alta del pueblo, desde aquí podía ver recortada contra el cielo la angulosa silueta de la iglesia del pueblo, la campana dio la media, era más tarde de lo que pensaba y debía darse prisa. Miro a su alrededor intentando encontrar algún indicio de que le ayudase a recuperar la banda, la parte delantera de la casa estaba rodeada de abundante hierba baja y árboles. Revisó cuidadosamente los matorrales con la esperanza de que estuviera enganchada en alguna rama o espino. En los matorrales no vio nada, dirigió su caballo hacia la parte de atrás y en un árbol próximo le pareció ver algo. Se acercó para buscar, y efectivamente un girón de tela azul pendía de la rama de un árbol. La banda se había desgarrado y sólo había encontrado un trozo. Debería de seguir buscando. Rodeó la casa por la izquierda, en la parte trasera había un enorme prado que debía de servir para encerrar el ganado. Al fondo había unos árboles. Entre la ramas le pareció ver una luz, como su fuese una luciérnaga. No podía ser, el tiempo era demasiado frio y no hay luciérnagas en esta época del año. Aun así aquel pálido brillo llamó su atención y decidió ir hacía allí, al fin y al cabo era por allí por donde habían salido del pueblo por la tarde y seguramente sería por allí por donde debería de buscar. A la izquierda vio un camino, el bosque era más tupido por esa zona. Entró en el camino lentamente, pensándolo mucho, el aspecto del camino era amenazante. Pero no le importaba, ante todo debía de recuperar la cinta, su orgullo herido y el amor de Beatriz. Siguió por el camino, al fondo le pareció ver de nuevo la mortecina luz. Las historias de viejos templarios seguían rondando en su cabeza como las moscas en un día de calor. Las historias de aminas en esa zona eran abundantes, pero él pensaba que eran simplemente asusta viejas. El camino giraba varias veces y al fondo siempre le parecía vez la luz que guiaba su paso. Aquello empezaba a ser extraño, se estaba inquietando, ¿cómo era posible que aquel resplandor guiase sus pasos? Había oído historias de almas fosforescentes, de fuego fatuo, aquello estaba empezando a asustarle. Se armó de valor y continúo por el camino. Afortunadamente el estrecho y retorcido camino se acababa y fue a salir al camino principal que lleva a Molinos de Duero. Esperaba que aquel camino estuviera más transitado, pero... ¿quién iba a andar por aquel monte, en una noche de difuntos?
Siguió por la izquieda, una vez en el camino se dio cuenta de que seguía solo y además seguía viendo aquellas extrañas luces en el camino. Primero pensó en ir en dirección contraria, pero no tenía ningún sentido. El lugar por donde habían paseado era en la dirección que le marcaban las luces, no tendría más remedio que ir hacia ellas. Siguió por el camino y empezó a rezar una vieja oración que le enseño su aya siendo niño:

El Señor es mi pastor, nada me falta.
En verdes pastos me hace reposar.
Me conduce a fuentes tranquilas,
allí reparo mis fuerzas.
Me guía por cañadas seguras...

Aquello le inquietaba más que tranquilizarle, muy al fondo vio una vieja construcción, era de piedra de una sola planta como una casa pero sin tejado. Recordaba haber pasado por allí alguna vez, pero no sabía que era. Vio otro punto de luz, muy cerca de la casa. Avanzo con paso lento y precavido. Llego a una gran cruz de piedra. Bajo del caballo con ánimo de buscar detenidamente. Examino el crucero, era de piedra de la zona. Sin darse cuenta fijo la vista en la puerta de entrada, allí, en la parte más alta de la vieja verja de hierro, estaba enganchado el trozo de tela que le faltaba para tener la banda de Beatriz completa. Respiro aliviado por fin podría regresar y entregar la prenda a Beatriz. Fue directo hacía la puerta, a lo lejos oyó la campana del pueblo dar las doce de la noche. Debía terminar aquello cuanto antes. Cuando llegó, entre los barrotes, al fondo, vio de nuevo la luz. Ya había recuperado la banda y no necesitaba entrar allí para nada. La curiosidad le pudo abrió la puerta y entró. Lo que allí vio, podía helar la sangre al más templado. Avanzó lentamente, con prudencia y miedo, un sudor helado recorrió su frente....


Hemos modificado ligeramente la ficha para que el caché tambien se pueda hacer diurno como si fuera una letter box. En cuanto a la localización final, habla con Amelia...

Additional Hints (Decrypt)

Yn oúfdhrqn qr rfgr pnpué chrqr yyrinegr n yhtnerf zvfgrevbfbf l greebeísvpbf gr erpbzraqnzbf dhr inlnf npbzcnñnqb l cercnenqb cnen phnydhvre pbfn. Gra phvqnqb qbaqr gr zrgrf, chrqrf npnone qbaqr ab rfcrenf.
Qbaqr ab dhreeínf ohfpne.

Decryption Key

A|B|C|D|E|F|G|H|I|J|K|L|M
-------------------------
N|O|P|Q|R|S|T|U|V|W|X|Y|Z

(letter above equals below, and vice versa)



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