La olivarda (Dittrichia viscosa) es una mata muy ramosa y
densamente cubierta de hojas que puede llegar a metro y medio de
alto. Su base es leñosa y de ella parten largos tallos, algunos
secos, del año anterior, otros con las hojas nuevas del año. Pero
la floración es muy tardía, a finales de verano y durante el otoño,
de modo que, cuando ya no quedan flores en el campo, la olivarda lo
pinta de amarillo incluso hasta bien entrado el mes de noviembre.
Entretanto, durante la primavera y verano, aparece únicamente como
una mata muy verde y densa carente de flores.
Toda la planta está cubierta de pelos glandulares que la hacen
muy pegajosa, además de poseer un fuerte olor, no del todo
agradable. Contiene diversas esencias y principios activos que han
propiciado su uso como medicinal, aunque no parece recomendable su
uso más que externo. Por otra parte, su zumo se ha utilizado como
ahuyentador de bichos, sabandijas y bestezuelas varias, de donde
deben provenir algunas de sus denominaciones comunes. Desconozco su
eficacia para tales fines.
Como compuesta que es, sus pequeñas flores se agrupan en
inflorescencias llamadas capítulos, de color amarillo, con pequeñas
florecitas tubulares en la parte central y una corona alrededor de
otras florecitas liguladas, como un pétalo (las plantas de la
familia de las Compuestas o Asteráceas tienen inflorescencias del
tipo de las margaritas, girasoles y caléndulas). Los capítulos son
numerosos y se disponen en largos racimos a lo largo de los tallos
floríferos.
Este caché forma parte de una pequeña serie, en principio de
10+1, dedicados a mostrar algunas de las numerosas especies
vegetales que viven por estos cerros de aspecto poco atractivo
vistos de lejos pero que guardan una gran riqueza florística. Cada
uno contiene una clave numérica, de modo que una vez obtenidas las
diez, os permitirán encontrar las coordenadas del undécimo caché
"Yesos de Rivas" que completa por ahora la serie.
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¡no olvides anotar la
clave!
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