

Los chicos de
Foroware, Aire Libre y
Tecnología tenemos la satisfacción de habilitar esta
serie de caches para daros a conocer estos peculiares rincones
manchegos llenos de historia. En la ruta que os proponemos podréis
visitar el Castillo de Almonacid de Toledo, El Castillo de
Mascaraque, El Castillo de Manzaneque, El Castillo de Orgaz,
Arisgotas y el yacimiento arqueológico visigodo de Los Hitos, para
terminar con la visita al Castillo de Consuegra y a la
impresionante fortaleza de Las Guadalerzas. Así mismo os
recomendamos que aprovechéis la ocasión para visitar otros caches
existentes en la zona, y que quedan muy a mano en la ruta que os
proponemos, seguro que no os defraudarán.
Castillo de
Guadalerzas

Situación
El castillo cristiano de
Guadalerzas se encuentra en el valle de Guadalerzas, a 18
kilómetros de la población de Los Yébenes, al este de la provincia
de Toledo.
El castillo se eleva majestuosamente sobre un romo cerrete que nos
brinda una vista espectacular desde la carretera N-401, entre las
localidades de Los Yébenes y Fuente del Fresno, a unos 18
kilómetros de la primera. Frente a una antigua posada que hay
pasada la vía férrea en dirección a la localidad de Fuente el
Fresno (provincia de Ciudad Real).

Historia
Dos castillos, uno árabe y otro
cristiano, se sucedieron en el paso o Congosto de Guadalerzas,
clave en el camino a la Córdoba musulmana, y tuvieron la misma
misión aunque su objetivo fuera de signo contrario.
En el siglo XII, y una vez conquistado el paso y sus defensas por
Alfonso VI, la Orden de de Calatrava levantó el nuevo castillo con
la finalidad de ser usado como hospital. Debió estimarse insegura
la vieja fortaleza árabe, por lo que se levantó el castillo actual.
En 1178 el castillo ya estaba construido, por lo que se abandonó
completamente el castillo musulmán. Cuando la frontera se
estableció en Sierra Morena, el castillo comenzó a ser explotado
económicamente por la orden. Fue utilizado por las tres órdenes
existentes en la zona, la de Calatrava, la del Temple y la de San
Juan. Posiblemente se eligió este emplazamiento por localizarse
cerca de la zona de combate pero al mismo tiempo protegida de
ataques enemigos.
En 1572 Felipe II vendió el castillo al Cardenal Silíceo, que lo
convirtió en colegio de doncellas nobles, modificando la estructura
en algunos de sus puntos.
Con la desamortización del siglo XIX fue vendido a un particular,
que lo acondicionó como vivienda y casa labor.
Descripción
De los dos castillos, el cristiano
es el más moderno, y se encuentra casi completo en su exterior.
Está bien conservado, pudiéndose observar numerosos detalles. Posee
una gran torre del homenaje rectangular rodeada por murallas con
torres cilíndricas en sus ángulos. En la entrada se encuentra la
iglesia barroca. Posee numerosas habitaciones, algunas con
chimeneas y en el patio existen algunas viviendas.
Estado de
conservación
Este interesante castillo se
conservó en buen estado hasta la guerra civil, estando ahora
totalmente abandonado, y de seguir así, dentro de algunos años tan
solo podremos hablar de restos, como sucede con tantas estructuras
del patrimonio histórico nacional.
Propiedad y
uso
Es de propiedad
privada.
Visitas
La zona es de libre acceso. El
acceso al interior del edificio está prohibido y las puertas se
encuentran convenientemente cerradas.
Protección
Bajo la protección de la
Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley
16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.
Alrededores
En la zona se encuentran los
vestigios del Castillo árabe de Guadalerzas, descubierto
recientemente. A 25 kilómetros aproximadamente de la localización
del castillo se encuentra la villa de Consuegra, donde puede
visitarse el museo local, los molinos de viento (de los que uno
conserva la maquinaria auténtica del siglo XVI), el castillo y en
su término municipal, los restos de algunas presas
romanas.
Instrucciones para localizar
el cache
Te recomendamos aparcar en N
39º27.176; W 003º48.875 en el área recreativa "El
Rinconcillo".
En este punto tendremos que
atravesar una cancela metálica que da
acceso a un camino público que discurre por una finca privada, y
que te dejará tras un agradable paseo a los pies del propio
Castillo.
Durante nuestra visita coincidimos
con un capataz de esta finca, también de nombre "El Rinconcillo", y
tras una agradable conversación, confirmó la total libertad de
tránsito y el carácter público de este camino que nos lleva hasta
el castillo, y desde allí hasta la población de Urda, pidiendo tan
sólo por favor que los transeúntes se aseguren de que la puerta de
acceso al camino quede convenientemente cerrada para evitar así la
salida del ganado a la carretera (reiterando que se pide como un
favor al personal de la finca, dado que el transeúnte no tiene
obligación de cerrarla). También ruegan se respeten las cuestiones
de servidumbre de paso (es decir, no deambular permanente por la
finca fuera de camino, ni acampar, ni echar un partido de fútbol en
las dehesas, etc...).

Como camino público que es,
también se puede ver transitar por este lugar numerosos grupos de
motos y quads. Nosotros recomendamos efectuar la aproximación final
a pie. En primer lugar, porque caminar 600 ó 700 metros, lejos de
perjudicarnos, resultará muy beneficioso para nuestra salud. En
segundo lugar, porque disfrutarás de un paseo de increíble belleza
por una finca que resulta ser un auténtico oasis en el árido páramo
manchego, ya que este Congosto de Las Guadalerzas puede
considerarse un auténtico vergel, donde prolifera un tupido
sotobosque y bosque mediterráneo en las laderas, así como dehesas
muy húmedas, absolutamente preciosas en la zona de ribera del
Bracea, extraordinariamente similares a las ricas fincas adehesadas
de fresnos del Piedemonte Escurialense (incluso existen
anidamientos de cigüeñas y abundancia de otras especies peculiares
de aves). Como puedes entender, cubrir a motor la aproximación
final, puede tener un efecto pernicioso sobre la armonía natural de
este singular enclave.
Para llegar hasta el Castillo y
por ende al caché, llegará un momento en el cual tendrás que cruzar
el Río Bracea. Lo puedes hacer por el propio vado que forma el
camino, que es muy sencillo de transitar, pero dependiendo del
caudal de agua que fluya, y de la impermeabilidad de tus botas, te
mojarás más o menos los pies (es imposible saltar sin mojarse).
También puedes desviarte en este punto unos metros a la derecha
para buscar un ancestral puente por el que podrás cruzar sin
mayores preocupaciones.


Todas las descripciones de los
castillos proceden de CastillosNet
http://www.castillosnet.org