La Princesa de Éboli

UN PUEBLO CON
HISTORIA
Su origen se remonta a los
íberos, concretamente a Palaterna, que fue destruida por el pretor
romano Tito Sempronio Graco y reconstruida cien años después por el
cónsul Paterno Paterniano, de quien toma el nombre de Paterniana.
Prasis habla de ella, al citar la Recópolis, situándola en el Tajo.
Después, y ya en el siglo XII, Alfonso VIII, tras la conquista del
castillo de Zorita, pasa a formar parte de la Orden de Calatrava.
Ésta le otorga el título de villazgo y la honra con donaciones y
privilegios, como es el caso de la iglesia de Nuestra Señora de la
Asunción o Colegiata.
Ahora bien, en 1541 Carlos I, logra que los papas Clemente VII y
Paulo, les conceda las bulas requeridas para enajenar los bienes de
las órdenes religiosas, y de tal forma, vende la Villa de Pastrana
a la Condesa de Mélito, y la autoriza a construir una casa fuerte,
hoy Palacio Ducal. Sus hijos la venderán posteriormente a Ruy Gómez
de Silva, secretario de Felipe II, el cual matrimonió con la Ana de
Mendoza y de la Cerda, obteniendo los títulos de Duques de Pastrana
y Príncipes de Éboli. Gracias a ellos, Pastrana conocerá tiempos de
esplendor. Se construye la Colegiata, se promueven industrias de la
seda, se repuebla la villa con moriscos, Santa Teresa funda dos
conventos... Muere el duque, y la Princesa de Éboli, se verá
envuelta en distintas intrigas que acabarán con su encarcelamiento.
A partir de entonces, el esplendor de Pastrana declina, iniciándose
una nueva etapa eminentemente rural. Si bien, sus calles y
monumentos dan buena cuenta de su etapa más gloriosa.
Un ejemplo de esto es la Colegiata, combinación de estilos
gótico y renacentista -como puede verse en su fachada-. En su
interior, resalta el retablo de Matías Jimeno y el Museo
Parroquial. Éste ubicado en la antaño sala capitular de la
Colegiata, presume de acoger una de las más importantes colecciones
de tapices góticas, que llegaron a España de la mano de Rui Gómez
de Silva. Son escenas de la conquista de las plazas del norte de
África por las tropas de Alfonso V de Portugal, y están tejidos por
Grenier en los mejores talleres flamencos sobre dibujos de Nuño
Gonçalvez. Tampoco deben perderse el Cristo románico del siglo XIII
y pinturas de Carreño, el Greco o Luis Fernández, o las exquisitas
piezas de orfebrería religiosa. Allí además se encuentra la Cripta
que alberga los restos de la Princesa de Éboli, su marido, y demás
descendientes.
En la Plaza de la Hora se
encuentra el Palacio Ducal, obra de Alonso de Covarrubias,
uno de los grandes de la arquitectura renacentista. Y es que si
bien el trazado de Pastrana es medieval, la mayoría de sus
construcciones son renacentistas. Traspasando sus arcos, se puede
disfrutar de las callejuelas de la villa, El Heruelo, El Higueral,
La Palma, con sus casas blasonadas, enrejados y balcones de forja
labrada. Entre ellas destaca la casa de Moratín, el autor de "El sí
de las niñas" o el Colegio de San Buenaventura. También podemos
encontrar una fuente del siglo XVI, en la plaza que lleva el mismo
nombre, La de los Cuatro Caños, que en su día fue centro de la vida
social.
En cuanto a los conventos, no olviden que Pastrana es una ciudad
vinculada también a Santa Teresa, cuentan con el de San José. Éste
es una reunión de casas, con una iglesia de una sola nave y
campanario de espadaña. Cuenta con cinco altares barrocos, un
Cristo de marfil italiano y un relicario de talla. Rodeando el
conjunto, hay una huerta, que posee una fuente con manantial
propio.
También destaca el Convento del Carmen, hoy en parte
Hospedería Real y catering. Fue fundado por Santa Teresa y hoy en
su Iglesia, puede visitarse un museo de recuerdos de Santa Teresa y
San Juan de la Cruz, así como un Museo de Historia
Natural.
Así pueden disfrutar de
siete grandes óleos que narran la llegada de la santa a la villa,
más obras de Alonso de Arco, Páramo, Carreño Miranda, más bellas
esculturas entre ellas una de Gregorio Fernández. El convento, que
después pasó a los franciscanos, también exhibe especies traídas
por ellos de Filipinas y extremo Oriente, en una sorprendente
exposición.
Desde allí puede accederse al huerto del convento, en el que
aparte de dos ermitas (la de San Pedro y la del Santo Sordo), se
halla la cueva en la que reflexionaba, oraba y escribía San Juan de
la Cruz, en los tiempos en que fue maestro de novicios.
Junto a la ermita del Santo Sordo, se encuentra una zarza
milagrosa. Dicen que el santo obró un milagro con ella, y desde
entonces crece sin espinas
En cuanto a la
gastronomía, podemos degustar la típica alcarreña, es decir,
cordero asado, caldereta, migas, gachas, morteruelo... Y qué decir
de sus dulces, yemas de Santa Teresa, bizcochos borrachos y cómo no
la miel. La miel de Alcarria en sus múltiples variedades: romero,
tomillo y espliego; así como la jalea real, el polen y el orujo de
miel.
LA PRINCESA DE
ÉBOLI
Nació en Cifuentes
(Guadalajara) en 1540,
y murió en Pastrana (Guadalajara) en 1592
Pastrana, es la villa en la
que fue encarcelada hasta su muerte, sin proceso ni defensa, la
mujer más influyente en la corte de Felipe II. Ana de Mendoza y de
la Cerda, princesa de Éboli, se atrevió a ocupar el mismo lugar que
en un hombre, en una sociedad donde sólo se podía ser monja,
perfecta casada, prostituta o bruja.
Practicó la esgrima, aunque lo tuviera prohibido. Algunos
historiadores aseguran que una de éstas perdió un ojo, otros
afirman, sin embargo, que los más probable es que fuera bizca. A
pesar de su carácter rebelde y temperamental, la casaron
interesadamente a los doce años con un hombre veintitrés años
mayor, con el que al menos encontró el sosiego que anhelaba desde
su infancia. Tras quedarse viuda a los 33 años, ingresó en el
convento de Pastrana fundado por Santa Teresa. La frivolidad
mundana de la princesa, pudo con los nervios de la mística
carmelita.
La de Éboli, regresó a la corte, decidida a ser rival político de
Felipe II. Entre otros, intentó casar a uno de sus hijos con la
casa de Braganza, lo que hubiese agraviado enormemente a Felipe II
que ambicionaba anexionar Portugal. Cuentan que enamoró a muchos
hombres de la corte, incluido al rey. No obstante, sólo hay
constancia de que amó a Antonio Pérez, secretario de la Corte de
Felipe II. Con él se vio mezclada en distintas intrigas que
concluyeron con el turbio asesinato de Escobedo, secretario de Juan
de Austria. (Dicen que al enterarse los amantes de que Escobedo
había desvelado al implacable y estricto rey su romance, urdieron
en venganza
una trama para que Felipe II, ordenara el asesinato
del secretario de su hermanastro. Otros en cambio mantienen
que lo que descubrió Escobedo fueron los tejemanejes de
corrupción de la pareja). La presión por el escándalo del
crimen, hicieron que las pesquisas derivaran en el
procesamiento y condena de Pérez y la princesa. (Algunos
mantienen que el rey actuó tan duramente con la ella por
celos, Marañón lo descarta).
Pérez logró escapar del calabozo y huyó fuera de España. La
princesa acabó sus días recluida -y apartada de la vida política-
en su Palacio, disfrutando por mandato real de solo una hora de luz
al día, que llegaba a través de un balconcillo enrejado. Desde
entonces, su residencia pasó a llamarse Palacio de la Hora.
El
Caché:
Para poder averiguar las coordenadas finales del mismo,
tendremos que resolver una serie de cuestiones en un par de etapas.
Para acceder de los puntos de la primera etapa, a la zona de la
segunda etapa tendremos que recorrer una distancia de 2Km mas o
menos. Se puede hacer con un agradable paseo o en coche ya que
existe parking en este último punto. La localización del cache es
muy cercana a esta última localización.
Las coordenadas de este punto intermedio serán las siguientes: N
40° 24.ABC W 002° 55.DEF
- Para poder averiguar las incógnitas, tendremos que acercarnos
al punto de las coordenadas del enunciado (N 40° 25.003 W 002°
55.469) y contestar a unas preguntas muy sencillas cuyas respuestas
obtendremos gracias al cartel informativo del monumento.
A= Número de palabras acentuadas de la primera linea del texto
del cartel.
B= Siglo en el que comenzó su construcción y le restamos 14
C= Número de lineas que tiene el texto explicativo y le restamos
6
- El segundo grupo de variables las resolveremos contemplando el
Palacio Ducal, coordenadas N 40° 25.094 W 002° 55.367. En uno de
los laterales del palacio encontraremos una placa conmemorativa de
un viaje realizado por esta villa. Según los datos podremos
averiguar las coordenadas.
D= Reducimos a un número, por el método de sumas sucesivas, el
año que aparece en el cartel y le restamos 1.
E= En el título del cartel encontraremos unos puntitos que
tendremos que sumar y posteriormente restarles 5.
F= Número de lineas que van entre comillas dobles.
Esto nos dará unas coordenadas donde tendremos que componer las
coordenadas finales. El caché ya está muy cerquita.
En este punto veremos una fuente la cual tiene un cartel encima
del caño. Para averiguar la variable G, tendremos que contar el
número de veces que aparece la letra T en la segunda línea del
texto. Solamente en esa línea.
Coordenadas finales:
N 40° 24.G F 9
W 002° 55.G-2 F G+1
Suerte.