Casa de la Rusa
El Palacio del Barón de Benifayó, o La ‘Casa de la Rusa’, como popularmente se la conoce, es un palacete del siglo XIX ubicado a unos metros del Ayuntamiento de San Pedro del Pinatar. Acaba de ser abierto al público como museo tras unos años en restauración.
La historia del palacete resulta fascinante porque en ella intervienen importantes personalidades de la sociedad española de los siglos XIX y XX. Su historia comienza con Julio Falcó y d’ Adda, Barón de Benifayó, un noble italiano, que llegó a España acompañando a Amadeo de Aosta. El Barón fue senador por la provincia de Madrid en 1886 y senador vitalicio tres años después. Entre sus ilustres parientes destaca la abuela de la actual duquesa de Alba.
La vinculación del Barón con San Pedro del Pinatar comienza con su cautividad en la isla Mayor o Conejera, convertida en prisión de la Armada. Acabada su condena, compró la isla que desde entonces se denomina ‘del Barón’ y que está ubicada junto a la isla Perdiguera, llamada así porque era un coto de caza privado del infante don Felipe, hijo del primer rey Borbón en España, Felipe V.
El Barón construyó un palacete en la isla, pero además, también compró un terreno en San Pedro del Pinatar donde construyó otro palacete similar al de la isla.
Tras la muerte del Barón, la casa la heredó su hijo Julio Falcó García, con cuya madre nunca se casó y tras la muerte de éste, fue adquirida por el marqués Georges Nikolaievich Seslavine, primo del zar Nicolás II de Rusia. En los libros de Reparto de Utilidades de San Pedro del Pinatar aparece como “Jorge de Eslavine”, y a partir de 1923-1924, como Jorge de Seslavine. Este marqués se casó con una francesa, pero la gente del pueblo empezó a llamar al palacete ‘la Casa de la rusa’ pensando que la esposa también tenía esa nacionalidad. Por otra parte, la isla del Barón fue vendida al conde de Romanones.
Cesión del parque
En los años 30, la casa pasa a ser propiedad de los condes de Villar de Felices, que ampliaron las dependencias secundarias de la casa. La tercera condesa de Villar de Felices, María de la Paz Garnica, donó parte de la propiedad al Ayuntamiento para convertirlo en un parque público que todo el mundo conoce como ‘parque de los patos’.
Finalmente, la ‘Casa de la Rusa’ y el terreno que la rodea, fue comprado a la última condesa Villar de Felices por una constructora, que a su vez vendió el palacete al Ayuntamiento de San Pedro del Pinatar hace unos años.
El palacete que costó ‘sólo’ 10.000 duros
El palacete del Barón de Benifayó fue proyectado por el arquitecto Lorenzo Álvarez Capra y según la leyenda que consta en su fachada “fue edificado en el año 1.892 por el albañil de Madrid Vicente Cañadilla”. Mientras duraron las obras, el albañil Cañadilla se hospedaba en la posada de Casto Conesa, próxima al edificio de la construcción y según testimonio de la nieta del dueño, costó una vez terminado “entre siete mil y diez mil duros”. Cañadilla aseguraba que con esta contrata perdía dinero “pero que se resarciría en otras que tenía en Madrid, como la del edificio del Café del Sol, en la mismísima Puerta del Sol”.
El interior del palacete era un museo en sí mismo, con infinidad de cuadros y retratos familiares, una biblioteca de casi cuatro mil volúmenes (repartida entre la casa de San Pedro y la de la isla); manuscritos, incunables e impresiones góticas; panoplias con armas de diferentes épocas y una colección de autógrafos de reyes y nobles, entre otros.
Este edificio por su estilo y materiales de construcción está emparentado con el Hotel Victoria de Murcia, construido en 1880 por el arquitecto Fort. El edificio, magnífico ejemplo de la arquitectura neomudéjar, está formado por varios cuerpos de edificación que en su aspecto externo toman la forma romántica de una especie de castillo con almenas y torreones, rodeada por un gran parque.
Horario de visita
De lunes a viernes: 9.30-14.00hrs y de 18.00-21.30hrs
TheRussian’s House
The Palace of Baron of Benifayó, or the “Russian’s House” as it’s commonly known, it’s a XIX century palace located some meters away from San Pedro del Pinatar town hall. The House has just been opened to the public as a museum after some years of restoration.
The history of this small palace is fascinating as many important personalities of the Spanish society in the XIX and XX centuries are part of it. Its history begins with Julio Falcó y d’Adda, Barón of Benifayó, an Italian noble who arrived in Spain with Amadeo de Aosta. The Baron became senator in the province of Madrid in 1886 and three years later he became senator for life. The current Duchess of Alba’s grandmother is among his distinguished relatives.
The link of the Baron with San Pedro del Pinatar started with his captivity in the Main or Conejera (Burrow) Island, turned into a Navy’s prison. After his captivity, he bought the island that from then it’s known as “the Baron’s island”. It’s close to the Perdiguera (related to pellet) island, called like that as it was a private hunting preserve of the infant Mr. Philippe, son of the first Spanish Borbon King, Philippe the fifth.
The Baron built a small palace in the island, but furthermore, he also bought a land in San Pedro del Pinatar where he built another small palace very similar to the Island’s one.
After the Baron’s death, the house was inherited by his son, Julio Falcó Garcia, with whose mother never got married. After his son death, the house was purchased by the Marquis Georges Nikolaievich Seslavine, cousin of the Zar Nicholas II of Russia. In the Profit Sharing Books of San Pedro del Pinatar he appears as “Jorge de Eslavine”, and, from 1923-1924, as Jorge the Seslavine. This Marquis married a French woman, but the town’s people started to call the palace as “the Russian House” as they thought his wife was also Russian. On the other hand, the Baron’s Island was sold to the Earl/Count of Romanones.
Finally, the Russian’s House and the surrounding land, were bought to the last Countess of Villar de Felices by a construction company, which sold the palace to San Pedro del Pinatar Town Hall some years ago.
Donation of the park
In the 1930s, the house was purchased by the Count of Villar de Felices, who enlarged the house’s secondary rooms. The third Countess of Villar de Felices, María de la Paz Garnica, donated part of the property to the Town Hall, to turn it into a public park, which everybody know as “the ducks’ park”.
The palace was a museum itself, with plenty of paintings and family portraits, a library of almost four thousand books (distributed between the house in San Pedro and the one in the Island); manuscripts, different times arms panoplies, and a collection of kings and noble’s autographs, among others.
The house cost “only” 10.000 duros
The Baron of Benifayo’s small palace was designed by the architect Lorenzo Álvarez Capra, and according to the inscription in the house façade “it was built in 1892 by the Madrid’s bricklayer Vicente Cañadilla”. While the building works were being held, the bricklayer, Cañadilla, stayed in Casto Conesa’s inn, next to the house. According to Conesa’s granddaughter, the house cost once being completed “between seven thousand and ten thousand duros” (one duro was a five-peseta coin). Cañadilla stated that he was losing money building this house, but that “he would compensate it with other buildings he was doing in Madrid, as the Café del Sol building, in Puerta del Sol”.
This building, by its style and building materials, it’s linked to the Hotel Victoria in Murcia, built in 1880 by the architect Fort. The building, great example of neomudejar art, is composed of different parts that in its external appearance take the romantic shape of a castle with battlements and towers, surrounded by a big park.
Visiting hours:
Monday-Friday: 9.30-14.00hrs and 18.00-21.30hrs.