
RAPITÁN
El Fuerte de
Rapitán. Guardián mudo de la ciudad.
Alzado sobre una
colina en la vertiente norte de Jaca, el fuerte de Rapitán ha sido
testigo del vertiginoso crecimiento de la ciudad en el último siglo
pero también de los más tristes episodios de su reciente historia
local.
El lunes 23 de
octubre de 1884 comenzaron las obras de desmonte y explanación del
futuro castillo que ocuparía la cima del monte Rapitán. Su
ubicación, alzado sobre una colina al norte de Jaca y semienterrado
en el monte, lo convertía en el vigía defensivo de la ciudad. La
majestuosa obra tenía un carácter fundamentalmente defensivo. Su
ubicación en la entrada del Valle del Aragón le concedía una
importancia estratégica decisiva para la defensa fronteriza del
estado.
Ningún supuesto enemigo podría entrar a la villa sin ser visto
antes por los guardianes del fuerte.
Durante los años de su construcción, Rapitán dio trabajo a cientos
de hombres necesitados de una ocupación remunerada. Pero estos
recios y compactos muros, sus 11 cañones traídos desde Trubia y sus
blindadas puertas fueron testigos de muertes dramáticas. Unos
trabajando y otros fusilados durante la Guerra Civil.
En 1886 ya había
concluido el ancho y serpenteante camino de acceso a la cima y en
1890 llegarían desde la fundición de Trubia once cañones para
artillar el futuro castillo.Para superar el inconveniente de la
orografía, los señores Nogués de Huesca fabricaron un extenso cable
de cáñamo de 37 metros y 200 kilos por el que se elevaron los
pesados cañones. Las obras de Rapitán se prolongaron hasta finales
de siglo.
Finalizados los
ataques republicanos y coincidiendo con el despertar turístico de
Jaca, el
carácter defensivo de Rapitán quedó desfasado. Sus
dependencias quedaron desiertas y sus salones vacíos. Nadie
vigilaba Jaca y sus alrededores. El puente levadizo estaba parado y
las puertas cerradas a cal y canto. Pero, la amplitud de unas
instalaciones
que ocupan 35.540 metros cuadrados de
superficie,
su prodigiosa
ubicación y las buenas condiciones en que se encontraba el fuerte
fueron aprovechadas por el Ayuntamiento de Jaca y la Diputación
Provincial de Huesca, para transformar el Fuerte de las alturas en
la sede cultural y científica de Jaca. Las cifras que se
invirtieron en recuperar y restaurar Rapitán fueron irrisorias,
teniendo en cuenta que
ingenieros y arquitectos especializados en construcciones
castrenses lo habían valorado en 1.000 millones de
pesetas. De hecho, Rapitán junto con el Castillo de
San Pedro, o Ciudadela de Jaca, son las únicas construcciones
militares de Europa que presentan un estado casi perfecto de
conservación.
Sin embargo, esta es
la cara
visible de Rapitán. Porque como todo castillo que se precie,
aquí hay
otros
entresijos apenas visibles para los aturdidos ojos del
turista. El
área de
combate, propiamente dicha, se encuentra en la parte
posterior de la fortaleza, a la cual se llega superando otro puente
levadizo, ubicado en la margen derecha del conjunto arquitectónico.
Son los antiguos almacenes, garajes, polvorines, casamatas y
sótanos que están semienterrados, para dificultar su visión a los
enemigos llegados desde el aire. Unas salas que
pueden ser visitadas recorriendo a pie el sendero que rodea el foso
defensivo de Rapitán. Único elemento de protección que todavía hoy
pude dar algún susto al curioso turista que se acerque hasta la
fortaleza vigía de la ciudad.
Pues bien, para localizar este caché debemos subir desde la ciudad
de Jaca saliendo en dirección al hospital, hasta las inmediaciones
del fuerte. Una vez arriba podremos aparcar y disfrutar de las
maravillosas vistas que desde aquí nos ofrece la ciudad y la Canal
de Berdún, posiblemente la única zona llana de todo el
Pirineo.
Una vez aquí,
seguiremos las instrucciones de nuestro GPS hasta llegar a una
pequeña edificación, la cual ha sufrido el ataque de una serie de
vándalos, en forma de pintadas.
Entre todas estas
pintadas, debemos buscar la información que nos llevará a la
ubicación final del caché, teniendo en cuenta que la pista que
necesitamos no se encuentra dentro de esta caseta, pero si a
resguardo del tejado.