Todos tenemos lugares en nuestra
vida que nos hacen retroceder años en un instante, volver a ser
como éramos entonces. Durante un momento, parece que nada ha
cambiado y el mundo se ha detenido para nosotros. Enseguida, un
segundo después, miramos nuestras manos y vemos que ya no somos los
mismos. Entonces se humedecen los ojos y una ola de nostalgia nos
invade.
Durante años, mis padres me llevaron de acampada a las lagunas de
Ruidera. Era tan pequeño que conservo sólo algunos recuerdos de
tiendas de campaña, noches de tormenta y tímidos baños a la orilla
de la laguna. Pero hay otra cosa que no olvido. Cuando volvíamos a
casa, cada vez, parábamos en el Castillo de Peñarroya. Siempre al
atardecer, siempre con viento ... como esta tarde. Hoy he vuelto a
mi infancia por un segundo.
El castillo
El
castillo de Peñarroya se alza sobre una peña ("roya" roja
o rubia) desde la que domina un acantilado sobre el embalse. El
castillo se encuentra a 12 kilómetros hacia el sur de Argamasilla
de Alba, a cuyo término pertenece, por la carretera
CM-3115 que lleva hasta Ruidera. Desde el embalse de
Peñarroya, aguas arriba del Guadiana, se extiende el Parque Natural
de las
Lagunas de Ruidera.Según
una crónica manchega de Don
Ramón Antequera
Bellón (Juicio Analítico del Quijote), el capitán Alonso
Pérez de Sanabria arrebató el castillo a los musulmanes el día 8 de
septiembre de 1198. A raíz de la toma de la fortaleza se encontró
la imagen de Nuestra Señora de Peñarroya, que es venerada desde
entonces por los vecinos de Argamasilla, que tienen en ella su
Patrona. También es patrona de los lugareños de La Solana. Tras la
Reconquista, formó parte de la Orden Militar de San Juan en 1215.
En el siglo XIV Peñarroya era, sin duda, la encomienda más
importante de la Orden de San Juan
desde el punto de vista económico. Se trataba de una fortaleza para
garantizar el aprovechamiento económico del territorio:
arrendamiento de pastos, cobro de impuestos y protección de
pobladores, a la vez que almacén de bienes o “caja
fuerte” de la Orden.
Es de fábrica de mampostería y de sillería. En el exterior se
encuentra un camino de acceso medieval, el humilladero y un foso.
Por un pórtico se da entrada al patio de
armas, que mide 67 x 43 metros y en él se hallan diversas
dependencias adosadas al muro, entre ellas su antigua iglesia del
siglo XII y un aljibe. Un pasillo interior o liza divide la muralla
principal, y más alta, del antemuro, de 70 metros de longitud y que
presenta tres torres intercaladas entre cortinas. Presenta una
torre albarrana que es de planta rectangular aunque su forma es
redondeada por el extremo frontal.
La torre del homenaje es cuadrada, tiene una superficie de 113
m2 y en ella se pueden ver tres plantas. Acoge en la actualidad las
dependencias de la Cofradía de Nuestra Señora de Peñarroya, de
Argamasilla de Alba, aunque antiguamente, es de suponer que
constituiría las dependencias del señor del castillo o alcaide de
la fortaleza. A la terraza se llegaba a través del adarve de la
muralla y por medio de una puerta.
En el lado que da a la presa hay una entrada a la actual ermita,
del s. XVII de marcado estilo barroco decadente. En su interior se
encuentran pinturas a ambos lados del altar mayor, destacando
también el retablo churrigueresco, el camarín de la virgen, el coro
y una extraordinaria talla del siglo XVII que primitivamente estuvo
emplazada en el convento de los Mercedarios de Argamasilla de Alba.
Anteriormente formaba parte de las dependencias de la fortaleza,
existiendo una pequeña ermita a la vista del desfiladero, en el
patio de armas, para el culto y las oraciones de los moradores.
El estado general es bastante bueno, y su visita es libre,
aunque la ermita está cerrada con frecuencia.
El embalse
Inaugurado en el año 1959, el pantano de Peñarroya supone la
represa artificial de las aguas del Guadiana, que abastecen a las
poblaciones cercanas de Argamasilla de Alba y Tomelloso. Esta masa
de agua, que está incluida dentro de la zona de protección del
Parque Natural, forma un ecosistema con características propias que
le diferencian del complejo lagunar. Hace años podía cruzarse a pie
desde el castillo hasta el otro lado del muro del embalse, pero
ahora está vallado y completamente prohibido. Puede accederse a la
parte inferior del muro por una pista que sale desde la CM-3115 en
dirección a Argamasilla. Hoy, 9 de abril de 2010, está a rebosar
como puede verse en este video:
El caché
Es un tupper entre small y regular, circular de unos 20 cm de
diámetro. Está situado muy cerca, con bonitas vistas del castillo,
el muro del embalse y la vega del río. Sólo hay que seguir una
senda que desciende ligeramente hacia el oeste, a unos 200 m. No es
peligroso, pero tened cuidado con niños pequeños. En los
alrededores del escondite hay varias higueras, así que igual tenéis
suerte en verano y os lleváis premio. Esperamos que os guste.