BAUTISMO DE ALONSO
CANO
PARROQUIA DE SAN IDELFONSO

"En diez y nueve de
Marzo de mil seiscientos y un años bauticé yo el Licenciado Miguel
Gerónimo a Alonso hijo de Miguel Cano y de María de Almansa, fueron
sus compadres Juan de Liñán e Isabel de la Vega, fueron testigos
Gerónimo Ramos y Francisco de Pareja. Rubricado (Margen Izquierda),
Licenciado Miguel Gerónimo, Rubricado (Margen Derecha), Francisco
de Pareja".

Alonso Cano, nació en Granada en
1601 era hijo de Miguel Cano y de María de Almansa, miembro de una
familia con seis hijos.Su padre llegaría a trabajar en 1603 en la
parroquia como ensamblador del primitivo retablo,
pero ya dos años antes había conocido este templo al bautizar a su
hijo Alonso Cano.
La pila
bautismal en la que Alonso Cano fue bautizado estaba
entonces en la entrada. Un lugar que hoy
ocupa una impresionante carroza barroca de 1765
adornada con motivos eucarísticos y tirada por caballos que
servía para llevar el viático a los enfermos por las empedradas
calles del Albayzín. Enganche de tiro que también se utilizaba en
los días de fiesta para llevar a Dios sacramentado.
Su estancia en Granada
duró 14 años. En 1614 se traslada a
Sevilla (donde hace amistad con Diego Velázquez) y
posteriormente a Madrid, donde se convierte en
pintor y ayudante de cámara del Conde Duque de
Olivares. Sus primeras obras pictóricas
son tenebristas, aunque conoce las colecciones
reales y la pintura veneciana tras su paso por la
Corte. Cambia entonces para crear un estilo
idealizado, clásico, de una calidad similar a la de los
mejores pintores, de formas delicadas y graciosas, al igual que
hizo también con sus obras escultóricas y arquitectónicas.
PARROQUIA DE SAN
IDELFONSO

La parroquia de San
Ildefonso fue erigida en 1501 en lo que fue el barrio de
Rabadasif, poblado desde el siglo XI-XII, fue zona de
trabajos humildes y escasos recursos, este barrio se configuraba
como un conjunto de viviendas más o menos agrupadas y sin guardar
ningún orden, la muralla, la cuesta de la Alhacaba y el
campo del Triunfo marcaban los límites de este barrio y el de San
Cristobal. El templo que contemplamos fue terminado en
1559.
La portada está trazada
por Diego de Siloé y labrada por Juan de Alcántara.
Destacan su elegante torre, con las albanegas del campanario
decoradas al más puro estilo mudéjar y sobre la portada un relieve
que representa la imposición de la casulla a San Ildefonso. Forma
esta iglesia parte de ese ramillete de templos mudéjares que
enseñorean nuestra ciudad.
Su interior alberga obras de arte de singular importancia, destacan
su excelente retablo mayor del XVIII con tallas de Risueño,
su artesonado y la Virgen de las Mercedes de Diego de
Mora. Llaman la atención, por lo poco frecuentes, el
altar de ánimas y la carroza para el Santo
Viático.
Junto al gran órgano del coro, se conservan dos
lienzos de la Inmaculada y el
Nacimiento que estuvieron en la sede catedralicia
y que fueron donados por el propio Alonso Cano a su parroquia
cuando hizo unos nuevos para la Capilla Mayor de la Catedral.
Hay que llevar boli o lapiz para firmar.
