Situación
La atalaya de
Venturada se encuentra en el monte llamado El Carrascal, en el
municipio de Venturada, en la Sierra Norte de Madrid.
Se encuentra a la entrada a la urbanización Cotos de Monterrey,
entre los kilómetros 49 y 50 de la carretera N-I.
Historia
La atalaya de Venturada es una de las atalayas defensivas árabes de
la Sierra de Madrid. Con el nombre de atalayas se hace referencia a
un conjunto de torres que controlaban el paso a las vías de
comunicación y valles habitados en época islámica.
El conjunto de atalayas de la Sierra de Madrid forma parte de un
sistema defensivo y organizador de un territorio determinado que
conocemos por las fuentes como Marca media del Al-Andalus y que
durante el emirato y califato cordobés constituyó la frontera entre
árabes y cristianos. No en vano, el término Jarama deriva de un
vocablo bereber que significa río de frontera o de nadie. Estas
atalayas fueron construidas entre los siglos IX, durante el emirato
de Muhamed I de Córdoba, y X, en la época de Abd al-Rahman
III.
El grupo de atalayas de la Sierra Norte de Madrid se agrupa sobre
los pasos naturales entre Somosierra y Guadarrama controlando el
acceso a Torrelaguna, Talamanca del Jarama y el Alto Valle del
Manzanares en torno al paso de los Puertos de Navacerrada, Fuenfría
y Alto de León, es decir, controlando los tres pasos del Sistema
Central: la calzada romana de Talamanca del Jarama, la calzada del
Puerto de Fuenfría, que aún hoy une Cercedilla y Segovia, y el paso
a través de Somosierra, que según algunos autores, pudo ser
utilizado por Tariq en el proceso de conquista del año 711.
Existe una línea más al sur formada por un grupo del que aún se
mantienen las atalayas de Torrelodones y de Hoyo de Manzanares. La
segunda línea se sitúa algo más al norte formando el grupo que
mejor se ha conservado y lo constituyen las atalayas de El
Berrueco, Arrebatacapas, Venturada y El Vellón, completadas por la
desaparecida de El Molar.
Descripción
La atalaya de Venturada es una torre de planta circular cuyos muros
exteriores forman un perfil ligeramente escalonado de cuatro
cuerpos, dándole un aspecto troncocónico.
El primer cuerpo lo forma una base de roca y mampostería que llega
a los 3 metros de altura y termina en la parte inferior de la
puerta de acceso.
El segundo cuerpo arranca de la puerta de entrada, en un nivel algo
inferior al suelo actual debido a la colmatación de las tierras, y
alcanza hasta los primeros machinales que servirían de sustentación
del suelo del segundo piso.
El tercer cuerpo lo forma el piso segundo cuyo suelo no sería más
que una serie de vigas empotradas sobre los muros exteriores
mechinales, hoy todavía perfectamente visibles, al que se accedería
por una escalera de mano.
Todavía puede apreciarse un cuarto cuerpo exterior que
correspondería al tercer piso del interior de la atalaya, similar
al descrito, y del que sólo quedan trazas.
Estado de conservación
Se encuentra en ruinas.
Nota: no
olvidéis los Prismaticos
