Los habitantes de Gibraleón son olontenses. Un gentilicio por lo
menos curioso, pero que tiene una sencilla explicación: proviene de
Olont, nombre durante la época romana de la población que se cree
fue origen del actual Gibraleón. Existen estudios que consideran
más acertado que Olont estuviera realmente en Aznalcázar en la
provincia de Sevilla, o incluso en Moguer. Sea como fuere, lo que
está claro es que Gibraleón debió ser un lugar estratégico durante
la época romana.
Se sabe de la existencia de una calzada romana que, pasando a la
altura de Gibraleón, unía la desembocadura del río Guadiana con
Itálica. Actualmente podemos encontrar restos de un badén por donde
esta calzada debía cruzar el río Odiel. No era un puente romano tal
y como lo podemos entender, sino simplemente un lugar por el que
pasar el río más fácilmente, siempre que no se produjeran grandes
crecidas.
El caché se encuentra escondido junto a la vía verde del litoral
a la altura del puente que cruza el río Odiel. ¿Qué mejor forma de
llegar al caché que dando un paseo a pié o en bicicleta por esta
vía verde? Lamentablemente este puente no es el original, que fue
arrastrado por una crecida del río Odiel en el año 1997.
La vía verde del litoral discurre entre las localidades de
Gibraleón y Ayamonte, con una longitud de 49 kilómetros, por el
trazado de la antigua línea del ferrocarril que unía ambas
localidades pasando por Cartaya, Lepe, La Redondela e Isla Cristina
y que fue clausurada en 1987.
Desde el puente podréis admirar una bonita panorámica de
Gibraleón con las torres de las iglesias de Santiago el Mayor y San
Juan Bautista como puntos más destacados.
El caché es un pequeño tupper de aproximadamente 15x11x7
centímetros. Suerte con la búsqueda.