Situada en la actual calle de San Matías, denominada en época
musulmana del Axibin, y posteriormente del Duque, por haber vivido
en esta calle el Duque de Sessa, el Gran Capitán.
Se fundó como parroquia en 1501, sobre la mezquita Ibrahín, sita en
la calle Navas. El templo, mandado a construir por el emperador
Carlos V en 1526, constituye un destacado exponente de la
arquitectura religiosa granadina del siglo XVI y atesora una amplia
colección artística.
Para la construcción de la iglesia, cuyas obras concluyeron en
1550, se siguió una tipología mudéjar con reminiscencias góticas,
si bien su ornamentación refleja el desarrollo arquitectónico y
artístico de estilos de diferentes épocas. Ubicada sobre una
plataforma de grandes sillares de cantería, presenta una sola nave
con cabecera poligonal y cubierta a dos aguas sobre cuatro arcos
apuntados que acaban en falsas bóvedas de yeso. La capilla mayor,
con pinturas murales en el techo, se separa de la nave a través de
un arco con el escudo del emperador Carlos V.
En el exterior destacan las tres portadas de piedra. Las dos
laterales no tienen acceso y son de estilo de Siloé (que combina el
renacentismo italiano con influencias del gótico español y el arte
árabe). La principal, realizada en 1543, se sitúa a los pies de la
iglesia y presenta columnas corintias que enmarcan un arco de medio
punto con decoración de leones alados y medallones, rematado por
una hornacina con la imagen de San Matías. La torre, de planta
cuadrada y construida con ladrillo revestido, se divide en tres
cuerpos separados por estrechas cornisas y está cubierta con teja
de cerámica árabe.
De la colección artística, en su mayor parte de época barroca,
sobresale el retablo mayor trazado por Blas Moreno en 1750, con
obras como la imagen de la Inmaculada Concepción de Alonso de Mena
y Pedro de Raxis (principios del siglo XVII) y las esculturas de
Santa Teresa y San Juan de Dios realizadas por José Risueño (siglo
XVIII). La capilla mayor, por su parte, alberga cuatro lienzos que
representan a los Padres de la Iglesia, obras de Pedro Atanasio
Bocanegra (siglo XVII), autor también de la pintura del Crucificado
que se sitúa a los pies de la nave.
Otras imágenes destacadas son las esculturas del Crucificado de la
sacristía y de San José y San Ildefonso, realizadas por Pablo de
Rojas (siglo XVI), y la de San Francisco de Asís, de Pedro de Mena
(siglo XVII). La colección se completa con diversos muebles y
numerosas piezas textiles y de orfebrería.
Para preservar la integridad del monumento, el decreto de
inscripción en el Catálogo del Patrimonio Histórico Andaluz
establece un entorno de protección que afecta a espacios públicos y
privados de la plaza de San Matías y de las calles Naranjos de San
Matías, San Matías, Risco de San Matías, San Rafael, Sacristía de
San Matías, Ballesteros y Torillo de San Matías. |