Situado en un apeadero y varado, con unas maravillosas vistas de los sitios por los que anduvo su recorrido, se encuentra un coche del tranvía que llevaba a la estación de Sierra Nevada allá por los años 20.
El Tranvía de la Sierra fue inaugurado en el año 1925 y recorrió los maravillosos paisajes de la sierra hasta el año 1974, siendo uno de los pioneros en lo que a ferrocarriles españoles de montaña se refiere.
Su función era la de llevar al público en un medio económico y colectivo hasta el macizo penibético, que en esos años estaba en pleno auge de crecimiento turístico.
El impulsor de esta línea de tranvía fue el duque de San Pedro de Galatino, un hombre adelantado a su tiempo que fue mecenas de muchos proyectos para dar auge a la ciudad de Granada.
El día 21 de febrero del año 1925 se inauguró el primer tramo del tranvía, que hacia su recorrido desde Granada hasta Canales, más tarde después de reforzar algunos puentes y vías, el tranvía llegó hasta la estación de Güejar Sierra recorriendo así un trayecto de 17,55 Km., 8 y medio junto a la carretera de la sierra y el resto desde el cruce del Genil en Pinos, recorriendo las zonas mas hermosas de Sierra Nevada.
El tranvía de Sierra Nevada fue medio muy romántico para visitar la Sierra durante casi 50 años, pero desgraciadamente como casi todas las cosas bellas era muy poco rentable, así que cuando la creación del embalse de Canales, tendría que inundar más de cinco kilómetros de trazado se acordó el cierre de la línea y su último viaje se realizó el 19 de enero de 1974.
Parte del material fue vendido como chatarra y otra parte permaneció durante años en las viejas cocheras del Paseo de la Bomba, pero un vagón continúa varado para el deleite de los visitantes que quieran pasar a su interior y transportarse a otros tiempos mientras contempla las maravillosas vistas.
En las inmediaciones del Centro de Visitantes de El Dornajo, carretera de la sierra, se encuentra este vagón que se puede visitar libremente, además recomiendo visitar estas instalaciones donde podremos hacer un recorrido virtual de la historia de este tranvía y ver unas impresionantes maquetas. Recomendado 100%.
Saludos y suerte con el cache, Acasanova.
HISTORIA DEL TRANVÍA
El popular y querido Tranvía de la Sierra (21 de febrero de 1925 – 20 de enero de 1974) fue uno de los pioneros en lo que a ferrocarriles españoles de montaña se refiere.
Destacó por su carácter eminentemente turístico, con la finalidad de mostrar al público en general las bellezas del macizo penibético a través de un medio de transporte colectivo y generar riqueza a raíz del creciente interés por las actividades de ocio relacionadas con la montaña, mediante la construcción de hoteles y albergues.
El impulsor de este importante proyecto fue Julio Quesada Cañaveral y Piédrola, duque de San Pedro de Galatino, un hombre adelantado a su tiempo, polifacético,siempre inmerso en proyectos empresariales que buscaron el despegue económico de la provincia granadina. Fue el promotor del Hotel Alhambra Palace, de gran lujo para su tiempo e inaugurado en 1910 por el rey Alfonso XIII, amigo personal del duque.
La admiración por Granada y Sierra Nevada le llevó a constituir y presidir la sociedad que construyó su obra más querida, el Tranvía de la Sierra, que conectaba con el Hotel Sierra Nevada, sucursal del Alhambra Palace.
Sin embargo, la historia de este ferrocarril ha estado sujeta a una suerte de dificultades y de circunstancias, no siempre explicables, que terminaron por convertirlo en un proyecto incompleto que no llevaba a ningún sitio. La construcción del embalse de Canales, fue el colofón de una serie de adversidades que acompañaron el devenir de este malogrado Tranvía de la Sierra.
El 1 de diciembre de 1920 se sacaron las obras de construcción a concurso, iniciándose las mismas en los primeros meses de 1921.
Tras más de cuatro años de trabajos, el 6 de septiembre de 1924 se presenta la solicitud para la apertura; había ya en Granada cuatro coches motores con 1.200 voltios de corriente y con una fuerza de treinta caballos cada uno y seis remolques. A primeros de febrero se firmó la Real Orden autorizando su funcionamiento hasta el kilómetro 12,200 y a las diez y media de la mañana del 21 de febrero de 1925 se inauguró finalmente el primer tramo del tranvía, desde Granada hasta Canales.
Después de algunos reforzamientos de puentes y vías, en junio de 1925 se autorizó la circulación provisional del tranvía en todo el trayecto entonces ejecutado, de Granada a la estación de Güejar Sierra, hasta donde recorría un total de 17,55 kilómetros, ocho y medio junto a la carretera de la sierra y el resto desde el cruce del Genil en Pinos, adentrándose por una de las zonas más agrestes, difíciles y hermosas de Sierra Nevada.
Desde la estación de Güejar Sierra las obras continuaron algo más de un kilómetro y en 1928 el tranvía llegó a la estación de Maitena, en la confluencia de los ríos Maitena y Genil, desde donde se subía al Hotel del Duque en coches de caballos. De los proyectos iniciales del Duque de San Pedro quedaba aún bastante por hacer (continuación del tranvía hasta el Charcón y construcción de un teleférico) pero los malos resultados económicos de la empresa desaconsejaban cualquier nueva obra. Y es que el tranvía de la Sierra nunca fue un negocio rentable.
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Poco después de producirse el cambio de régimen en España, la situación laboral en el tranvía de la Sierra se encona peligrosamente; durante los días 9 al 12 de junio de 1931 el personal del tranvía, que asciende a 45 trabajadores se declara en huelga. Parece que el problema laboral radica en mil setecientas pesetas de diferencia de jornales discutidos entre la empresa y sus trabajadores; pero esa cantidad nada representaba comparada con la respetable suma de 991.415,14 pesetas correspondientes a otras deudas reconocidas en balance y que el tranvía no podía atender por falta total de fondos. La situación del conflicto es aprovechada por la empresa propietaria quien anuncia el despido de todos sus trabajadores para el día 23 de junio y el cese en su actividad; lo cierto es que si se analiza el libro de caja de la sociedad durante los meses de actividad de 1931, se comprueba que después de los cuatro días de huelga, 9 al 12 de junio, la venta de billetes se reanuda lo que demuestra que la actividad continúa, hasta el 12 de julio, último día real de funcionamiento del mismo.
Las autoridades, los trabajadores, los viajeros y los medios de comunicación se alarman y el último día de julio llega a Granada el jefe de la cuarta división de ferrocarriles para proceder a la incautación provisional de la línea del tranvía de la Sierra, cuyo funcionamiento habría de reanudarse inmediatamente con el mismo personal que estaba al servicio de la Compañía. Después de tres semanas de paralización, el servicio, bajo la dirección de la cuarta división de ferrocarriles del Estado, se reinició el 3 de agosto de 1931.
En el renacimiento de la actividad montañera que se produce al terminar la guerra civil, resultan de especial interés las obras relacionadas con el tranvía de Sierra Nevada. Desde 1940 fue necesario llevar a cabo unas tareas de reconstrucción inevitables: se levantaron los raíles de 12 kilos por metro para sustituirlos por otros de 32 kilos procedentes del ferrocarril de Bobadilla, se llevaron a cabo rectificaciones de trazado en algunos tramos, ensanche de túneles, mejora de las estaciones y de las instalaciones eléctricas, telefónicas y de material móvil.
En 1941 y con motivo de la adquisición por el Estado de 16.000 hectáreas de las Dehesas de San Juan y del Calvario para la repoblación forestal se estudió la conveniencia de prolongar una línea que facilitaría la repoblación, permitiría la explotación de los recursos minerales y mejoraría la comunicación de los municipios de Dúdar y Quéntar. De aquella repoblación surgieron los refugios de Vadillo y de Papeles.
En 1942 el ingeniero José Pérez Pozuelo proyecta la prolongación de la línea hasta las minas de la Estrella, con una primera fase de 3,5 kilómetros hasta el Barranco de San Juan, pasando por el Charcón. Desde este punto se proyecta igualmente la construcción de un teleférico que permitiera enlazar con la zona de los Albergues, a 2.500 metros de altitud. El teleférico se componía de dos tramos. El primero desde el Barranco de San Juan hasta los Campos de Otero, donde se hallaba lo que quedaba del albergue de la Sociedad Sierra Nevada; el segundo, hasta el Collado de los Peñones de San Francisco. El recorrido total sería de 3.500 metros, con un desnivel de 1.336.
La construcción de la línea desde Maitena hasta el Barranco de San Juan con estación intermedia en el Charcón, se inició en 1944 y se inauguró en 1947, pero ni la prolongación hasta la Estrella, ni el teleférico, pese a que fue pomposamente aprobado por el Pleno de las Cortes el 11 de diciembre de 1951, pasaron de ser un bello sueño montañero.
El tranvía de Sierra Nevada fue un formidable procedimiento romántico de penetración en la Sierra y en sus vagones llevaron y trajeron sus ilusiones los montañeros granadinos durante casi cincuenta años.
En 1973 sin embargo la compañía explotadora elevó al Gobierno la propuesta de cierre; como era inminente la construcción del embalse de Canales, que inundaría más de cinco kilómetros de trazado, el Consejo de Ministros del 7 de diciembre de 1973 acordó el cierre de la línea. El último viaje se realizó el 19 de enero de 1974.
Parte del material fue vendido como chatarra y otra parte permaneció durante años en las viejas cocheras del Paseo de la Bomba; las vías y el tendido eléctrico fueron desmantelados; las estaciones, aún en pié, fueron abandonadas. La plataforma por donde discurrían las vías sirvió para ensanchar la carretera de la Sierra y, desde Maitena, para construir un estrecho camino que aún hoy permite llegar en coche hasta el Barranco de San Juan.