El trazado de la calle Alhóndiga coincide con los perdidos muros
occidentales del arrabal medieval. Debe su nombre a una de las
varias alhóndigas o establecimientos de compraventa y fiscalización
de productos que hubo en la antigua Granada.
Era de las principales de la ciudad, como se deduce de su primer
proyecto de alineación, de 1863, firmado por José Contreras:
"La calle que nos ocupa es una de las
principales de esta Capital, atendida la importancia de cargamentos
de toda especie que en ella se depositan, pues además de hallarse
en ésta la Alhóndiga o mercado de granos, se hallan también en ella
las principales posadas y paradores de todo género de carruajes y
caballerías".
A lo largo de su tránsito se abrían importantes posadas, que dieron
paso a edificaciones modernas, posteriores al proyecto final de
alineación de la calle, de 1869, obra de José María Mellado. Así,
la casa nº 16, de Francisco Contreras (1876), sobre la vieja posada
de la Onda. Buenos edificios historicistas se advierten también en
la vecina calle Hileras, que fue alineada entre 1854 y 1868, cuando
era una de las pocas calles históricas que comunicaban Alhóndiga
con Mesones.
La gremial calle Hileras comunica con el callejón de Arjona, antaño
uno de los numerosos adarves que existieron en la zona, convertido
en vía transitable a partir de 1868. Y éste, a su vez, con la calle
de la Sierpe Baja, creada en 1869, y que, como la calle y plaza de
Campoverde, al final de Alhóndiga, venía a descongestionar el
ámbito urbano de la Magdalena.
OJO!! cámaras de policía. |