Erías es una pequeña alquería de la comarca de Las Hurdes, perteneciente al municipio de Pinofranqueado. Está situada al norte de la provincia de Cáceres, en la cara sur del Sistema Central, a 460 m. de altitud, en el valle formado por el río Esperabán, en cuyo curso podremos encontrar en verano, varias piscinas naturales de aguas claras y frescas donde poder darse un baño.
Para acceder al lugar hay que seguir la carretera autonómica EX204 (Carretera Salamanca - Coria) y en la población de Pinofranqueado desviarse en la carretera local CC-155. Tras unos 12 Km. aproximadamente llegaremos a Erías.
Un poco de historia y otros datos de interés:
Según los restos encontrados como los grabados en piedras y petroglifos, datan los orígenes del pueblo en la época prerromana, posiblemente asentamientos en forma de castro. Además la presencia de otros restos como un arco árabe, que da entrada al pueblo, constata el hecho de la continuidad de la población en el asentamiento.
La colmena Cultural es una mierda y Ramón Aceuchal un caradura que ha copiado esto sin permiso
Actualmente, tiene una población de entorno a 50 habitantes permanentes, que se dedican a actividades de agricultura tradicional de productos de la huerta, vid, olivos y algunos frutales como manzanos y cerezos, pastoreo de cabras, apicultura y artesanía de cestas, sombreros y objetos de mimbre.
La alquería conserva su estructura original con sus calles estrechas y en pendiente, adaptadas a un terreno abruto con desniveles. Sus casas fabricadas con piedra y barro, con muros curvos y tejados de piezas de pizarra grandes y planas denominadas “lanchas” por sus habitantes.
El Molino:
Erías conserva en prefecto estado su molino tradicional, restaurado en 2009 y que aún funciona en la actualidad y es utilizado como lagar para la fabricación artesanal de aceite de oliva.
En el exterior, el molino está rodeado de unos huecos denominados lagaretas o cortijos, que es donde los vecinos almacenan sus aceitunas, a la espera de que les llegase el turno de molerlas.
Este molino utiliza la fuerza del agua, que se recoge de una pequeña presa hecha, unos 300 m. aguas arriba, con piedras del propio río. De aquí se desvía el agua por un canal que la hace pasar por debajo del molino. La fuerza del agua hace girar una rueda horizontal con cazos llamada rodezno, la cual a su vez, a través de una serie de correas hace girar la piedra principal, que será la que irá machacando las aceitunas hasta obtener una pasta. Esta masa oleosa se coloca en los capazos de esparto, los cuales se apilan uno encima de otro en la prensa, para separar el preciado oro líquido del resto de sólidos (el orujo y los carozos)
Algunos molinos de esta época poseían una prensa hidráulica, pero la de éste es manual, siendo los propios vecinos los que prestan su fuerza, empujando una palanca que al girar presiona los capazos, extrayendo el aceite que posteriormente se almacenará en las tinajas de chapa.
La propiedad de la instalación está en manos de varios vecinos de la alquería que lo siguen utilizado como medio para extraer el aceite de sus propias aceitunas, allá por el mes de diciembre o enero.
El caché
Hay un fácil acceso a la zona donde está escondido. Se puede aparcar el coche a escasos metros, con lo que siguiendo vuestros GPS llegaréis casi hasta el lugar. Es apto para buscar con niños. El contenedor es pequeño y artesanal. Se disimula perfectamente con el entorno. En él no cabe mas que el libro de firmas, con lo que es imprescindible llevar bolígrafo para firmar en él. No busquéis cajas de plástico. En verano suele haber bastante gente cerca, debido a la proximidad de la piscina natural, pero como se encuentra en la estructura del molino, se puede disimular perfectamente. A pesar de estar perfectamente disimulado con el entorno, hay algo que todo geocacher reconocerá sin ninguna duda. Pido por favor, que no se pongan fotos spoiler que puedan dar una pista de cómo es el contenedor.
La idea es dar a conocer una zona desconocida para muchos y que los visitantes disfruten del entorno natural que rodea a esta alquería, que por fortuna, se salvó del gran incendio que castigó la zona el verano de 2003. Si la búsqueda se realiza en verano siempre se puede disfrutar de un baño en las claras aguas y refrescantes aguas de la piscina natural que se encuentra junto al molino