El
lugar
Situado en el Grao, al comienzo del paseo marítimo y parque
litoral, el Planetario de Castellón fue el primer edificio de estas
características que se construyó en la Comunidad Valenciana. Fué
inaugurado el 8 de mayo de 1991, ocupando un solar de diez mil
metros cuadrados junto a la playa del Pinar de los que el edificio
cubre la cuarta parte. A simple vista destaca su enorme cúpula
blanca de 25 metros de altura y la escultura objeto de nuestro
caché.
El espacio exterior, ajardinado, está presidido por un reloj de sol
con esfera armilar, en acero inoxidable y de 4 metros de diámetro,
y banda ecuatorial donde aparecen grafiados los signos del zodiaco,
junto a la rosa de los vientos y la espectacular “Hembra del
Mar”. En su interior, nada más acceder al vestíbulo, nos
encontramos con el Péndulo de Foucault, una sala de exposiciones,
una sala de conferencias y los servicios administrativos.
En la planta semisótano podemos encontrar tres salas de
exposiciones y, a través de una escalera de caracol situada en el
vestíbulo, accedemos a la sala del Planetario, dotada con un
complejo equipo técnico con tecnologia alemana el alma del cual és
un proyector de la marca Carl Zeiss, controlado por ordenador que
incorpora un sistema de efectos especiales con el fin de hacer lo
más agradable y placentera, a la vez que interesante, la sesión a
los asistentes.
El Planetario también es el lugar de reunión para observaciones de
eventos astronómicos como eclipses de sol o luna y tránsitos
planetarios por delante del Sol. Otras observaciones planificadas
se vienen realizando todos los veranos y cuando los acercamientos
planetarios las hacen más espectaculares.
La
escultura
Para la gestación de “la hembra del Mar”, Ripollés no
se valió de ningún boceto previo, dejó que la inspiración guiara su
ejecución artística y se valió para su construcción de materiales
de desguace. Por la vinculación de la obra al mar, eligió hierro
procedente de barcos pesqueros o mercantes ya desguazados con el
que creó un esqueleto de una anatomía suave, como el oleaje plácido
del mar, pero también agresiva y contundente como lo delata la
silueta dentellada que recorre todo el cuerpo.
Simboliza la constradicción entre lo amable y lo violento del mar,
capaz de cautivar al hombre pero también de causarle dolor. Una
escultura cuya contemplación no deja indiferente a nadie.
El
caché
Es pequeño, magnético, pero no “nano” ni
“micro”.
Oculto a la vista, la hembra lo protege, debes “palpar”
para localizarlo.
En el momento de su activación contiene:
Libro de registro
Mini-dado
Lápiz
Llavero “macho-ibérico”.
Targeta “mega evento” Allier-France
Reloj solar detector de rayos UVA