El parchís es un juego de mesa derivado del pachisi y similar al ludo y al parcheesi. Es muy popular en España. Se juega con 1 dado y 4 fichas para cada uno de los jugadores (de dos a cuatro, aunque también hay tableros para 6 u 8 jugadores). El objeto del juego es que cada jugador lleve sus fichas desde la salida hasta la meta intentando, en el camino, comerse a las demás. El primero en conseguirlo será el ganador.
Historia del parchís
El Pachisi es un juego originario de la India, en donde nació en el siglo XVI. El parchís es una variación de este juego, como lo son el parcheesi, el ludo o el parqués. El tablero actual de forma de cruz es tan solo una representación del original, que no fue otro que el jardín del emperador Akbar el Grande.1 El centro del tablero representa el trono en que se colocaba el emperador en el centro del patio. Por su parte, las fichas eran las muchachas indias más bellas que se movían de casilla en casilla y se disputaban el honor de jugar para el emperador. Los dados que decidían la suerte de los participantes consistían en cauríes, conchas de moluscos que contaban un punto si caían con el hueco hacia arriba.
El nombre del parchís proviene de la palabra pacisi, que significa veinticinco en hindi, ya que veinticinco era el máximo resultado posible que se podía obtener al lanzar las conchas que hacían las veces de dados.
Objetivo del parchís
En la versión moderna del parchís cada jugador dispone de 4 fichas de un mismo color (amarillas, rojas, verdes y azules) y de una zona de inicio llamada casa en el tablero. Éste está compuesto por 68 casillas numeradas, 12 de las cuales son seguros (marcadas con un círculo central), por las que se puede desplazar cualquier ficha. Además, cada jugador dispone de 7 casillas de llegada y una meta (casilla de mayor tamaño situada en el centro del tablero) por las que únicamente pueden desplazarse sus fichas y que están marcadas con su color.
El objetivo del juego es conseguir llevar antes que los contrarios las 4 fichas desde la casa hasta la casilla de meta recorriendo todo el tablero.
Es habitual que cuando echamos una “pachanga” nos apoyemos en la mesa para llegar a las pelotas que se quedan más cerca de la red y que juntemos el cuerpo a la mesa. Pues todo eso está prohibido. El más mínimo contacto con la mesa y que no sea con la pala está penalizado y el contrario gana el punto.
Si juegas unos dobles la bola debe ser golpeada alternativamente por cada uno de los componentes del equipo. Es decir, primero el de la derecha y luego el de la izquierda cuando los contrarios devuelven la pelota, así hasta que alguien gane el punto.
Antes de comenzar el partido, los jugadores deben ponerse de acuerdo en si quieren jugar al mejor de 3 o 5 sets. Los sets se juegan hasta que algún participante llegue a los 11 puntos con dos tantos de diferencia. Si llegarán a un empate a 10 alguno deberá llegar a 12 y así sucesivamente hasta conseguir la diferencia de dos puntos.
En el saque la pelota debe botar una vez en el campo del que saca y otra en el campo contrario, si en este último bota más de dos veces el que sirve gana el punto. En caso de que la pelota toque la red, pero cumpla todo lo anterior se puede volver a sacar. Si vuelve a pasar lo mismo se vuelve a sacar hasta que el saque no sea válido o se marque tanto.
Reglas del Juego
El tablero se coloca entre los dos jugadores de manera que cada uno de ellos tenga una casilla blanca en la parte inferior derecha. Las fichas negras se alinean sobre las casillas negras de las tres primeras filas, y las blancas, en las tres primeras del contrincante; quedan vacías, por tanto, dos hileras centrales. El jugador que juega con blancas comienza la partida moviendo una de sus fichas. Una ficha solo puede desplazarse una casilla a la vez y en diagonal; no puede moverse hacia atrás, ni a derecha o a izquierda.
La coronación
Si un peón consigue llegar hasta su última línea (primera fila del rival), se convierte automáticamente en Dama. Para distinguirlas del resto de piezas se suele colocar otra pieza sobre esta. La dama puede moverse en diagonal hacia delante y hacia atrás todas las casillas que desee en un solo movimiento, siempre y cuando no salte por encima de ninguna de sus propias fichas. Si al finalizar una captura, un peón se convierte en dama, esta no puede seguir capturando piezas, y deberá esperar otro turno para hacerlo.
Las capturas
El peón captura en diagonal, saltando por encima de la ficha contraria que va a ser capturada, cayendo sobre la casilla inmediatamente detrás de ésta (en el sentido de la captura), y siempre que el que captura esté en una casilla adyacente al capturado, y que la casilla inmediatamente detrás de éste esté libre para que acabe el movimiento.<>/p
La captura con dama es igual que con peón, aunque puede capturar tanto hacia adelante como hacia atrás. La captura en todos los casos es obligatoria, es decir, si al llegar el turno de un jugador, una o más de sus piezas estuviera en situación de realizar capturas, será obligatorio mover ésta o una de estas piezas y realizar tal captura, no pudiendo optar por mover una pieza que no esté en situación de realizar captura. Tanto con dama como con peón, si tras una captura, la pieza en cuestión estuviera en situación de realizar una nueva captura, esta se llevará a cabo de forma encadenada, y así sucesivamente mientras se diera tal circunstancia de poder seguir capturando. Su movimiento y su turno terminan cuando ya no hay más piezas para capturar.
Final
Una partida termina:
- En victoria: cuando un jugador ha capturado todas las fichas del oponente o cuando el otro jugador no puede realizar ningún movimiento.
- En tablas: si ningún jugador puede ganar. Algunas veces sucede que ambos contrincantes tienen poquísimas fichas y son incapaces de atacar con éxito. Es el momento de acabar la partida en tablas. Las tablas son muy frecuentes en el juego de alto nivel.