El Azud Lorenzo Pardo fue construido con motivo de la Exposición Internacional Zaragoza 2008 en honor a Manuel Lorenzo Pardo, ingeniero de caminos, canales y puertos fundador de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Tiene como primer objetivo garantizar un flujo estable de agua en el río para permitir su navegabilidad entre el azud en el barrio de Vadorrey y la entrada del Ebro en Zaragoza por el meandro de Ranillas. Fue inaugurado el 10 de junio de 2008 y ha sido causa de una gran polémica, tanto por la oposición de grupos ecologistas al azud y las obras de dragado necesarias para el servicio de barcos instaurado como por el elevado coste del proyecto, denunciado por la oposición municipal.

El azud incluye una pasarela peatonal entre los barrios de Vadorrey y Las Fuentes. Esta compuesto por ocho esclusas que suman 200 metros además de las instalaciones de control y puerto fluvial.
Facilita el acceso tanto peatonal como con bicicleta, ya que los parques que se ubican a ambas márgenes disponen de carril bici hasta el mismo pie del azud.

En su entorno, se encuentra el Puerto Fluvial, principal embarcadero del sistema de navegabilidad del Ebro, así como la reserva de espacio para construir, en el futuro inmediato, un edificio de servicios y un gran equipamiento deportivo, este último de uso público y gestión privada.

Ha sido construido con criterios técnicos y medioambientales del siglo XXI. Está diseñado de modo que cuando el caudal del río supera los 515 metros cúbicos por segundo (el doble del caudal medio anual del Ebro), las compuertas se bajan automáticamente para permitir que el agua discurra sin obstáculos y si que suba la cota de la lámina de agua, con lo que esta infraestructura no tendrá ninguna incidencia en las avenidas ordinarias, y ningún efecto en las posibles inundaciones de sótanos de las zonas contiguas, que ya se producían antes de la construcción del azud.