Solo hay una cosa valiosa en el arte,
lo que no se puede explicar. |
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Georges Braque
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A principios de los ’70 surge en Nueva York los primeros graffitis, también llamados writting. Solían consistir en la firma o Tag que correspondía al nombre o seudónimo del autor junto al número de la calle donde vivía. Taki 183, Julio 204 fueron los primeros que se comenzaron a ver, quizás inconcientemente, en un intento de resaltar su individualidad, hacerse visible a la sociedad y de reclamar un territorio como propio. La proliferación de los Tags, que iban superponiéndose unos sobre otros, devino en dibujo como una forma más elaborada de destacarse sobre el resto. Los dibujos resaltaban por su complejidad, y permitían además, desarrollar un concepto, transmitir un mensaje. Comienza así, a verse un interés estético en el graffiti, que busca embellecer una pared rayada por un caos de Tags.
Cuando las paredes ya no alcanzaron, se extendieron a los vagones del metro y los trenes. La adrenalina, el peligro de los rieles, el placer de violar la prohibición, alimento la proliferación, a la par de que pintar trenes era una manera efectiva de que los graffitis sean vistos por la mayor cantidad de gente posible. Asímismo, se fue imponiendo el uso de la pintura en aerosol que permitía ejecutar rápidamente las obras.
Hacia finales de los ’70, mientras que galerías de arte comienzan a interesarse por estas obras de arte urbano, y los graffiteros de renombre eran considerados como pares por artistas como Andy Warhol, la Autoridad Metropolitana del Transporte de Nueva York inicia su lucha encarnizada, estableciendo cuantiosas multas, redoblando la vigilancia, creando patrullas anti-graffiti. Se llegó a prohibir la venta de pintura aerosol a menores de edad.
La lucha anti-graffiti, la guerra entre pandillas, hizo que el movimiento graffitero hacia principios de los ‘80 fuese decreciendo, incluso algunos “writters” valoraron emigrar a Europa con el fin de librar de las prohibiciones. Sin embargo, a mediados de los años ‘80 resurge potente de la mano de Hip-Hop.
Sea considerado una tribu urbana, un movimiento sociocultural, o un fenómeno para-cultural, el Hip-Hop definitivamente no es una moda pasajera. Este movimiento se constituye como una filosofía de vida, con valores definidos, motivada por una profunda crítica a la sociedad consumista y que se articula en tres manifestaciones: la musical con el Rap y los Dj’s, la danza con el Breackdance dance y sus variantes, y la gráfica a través del graffiti. Por ser un movimiento típico de las grandes ciudades, actualmente se lo relaciona también, con deportes urbanos como skate y BMX.
El graffiti se diferencia del Muralismo, por ser dueño de una estética y técnica muy propia, y básicamente por su carácter clandestino. Estas intervenciones anónimas irrumpen de la noche a la mañana en la ciudad reclamando a través de su arte ocupar por derecho propio un lugar, buscando no dejar indiferente a nadie, ya sea a través del humor, la caricatura o la denuncia social. Sometidos a las inclemencias climáticas y lejos de toda protección oficial, el graffiti es un arte efímero, que intenta resistir al tiempo y vivir su momento.
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Feliz búsqueda
y haz CITO!!!
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