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El embalse de la Fuensanta, motivo de discordia en su día entre los vecinos de Yeste por suponer la pérdida de tierras y por dividir sus aldeas, es hoy y en estos días un remanso pleno de agua que no recuerdan ni los más viejos del lugar. Un sitio para perderse, dónde se juntan el Segura y el Tus llenos de vida para dejar ante nosotros un maravilloso paisaje.

EL CACHÉ
El caché es un tupper de tamaño medio con varios objetos para intercambiar.
Se encuentra junto en el lado opuesto a la presa y desde él podrás disfrutar de unas preciosas vistas del embalse y su presa.
Mucha suerte y espero que este caché os sirva para pasar un momento agradable en este bello paraje, disfrutando de un bonito paisaje, pero por favor ser respetuosos con el medio ambiente. Dejar el caché correctamente tapado en el lugar donde lo encontréis ya que la humedad del entorno podría dañarlo.
Puedes ver el estado del embalse en tiempo real en el siguiente enlace:
Embalse de la Fuensanta

FINALIDAD
Los usos principales del embalse son la regulación de caudales para atender las demandas de los aprovechamientos del Segura (riegos, abastecimientos, etc.), y la laminación de las avenidas de la cuenca alta del Segura.
Desde un principio se previó la explotación del embalse para la producción de energía hidroeléctrica, construyéndose incluso la toma correspondiente, pero finalmente no se llegó a consumar debido a la brusca interrupción de las obras en 1936 coincidiendo con el inicio de la guerra civil española. Posteriormente, en 1966 Hidroeléctrica Española perforó en el cuerpo de presa un conducto de gran diámetro para alojar la toma de la central, pero fue tapado posteriormente mediante una estructura metálica.
En la actualidad este proyecto se ha retomado, estando en su fase inicial los trabajos de construcción de una central en la margen derecha del cauce, entre el cuenco de amortiguación del aliviadero y la salida del desagüe de fondo.
La explotación de la presa de la Fuensanta se realiza de manera coordinada con la presa del Cenajo, ubicada a unos 62 km aguas abajo, con la que forma el sistema de regulación de cabecera de la cuenca del Segura.

HISTORIA DEL EMBALSE DE LA FUENSANTA
Los primeros estudios sobre la viabilidad de un embalse en ese emplazamiento datan de finales del siglo XIX. Tras una serie de proyectos, las obras de la presa fueron adjudicadas a la empresa constructora Patarrieta Arellano y Compañía S.A., quién las ejecutó entre los años 1929 y 1933.
Los antecedentes históricos de presa de la Fuensanta se remontan hasta finales del siglo XIX. Durante la década de 1.870 tuvieron lugar una serie de importantes avenidas entre las que destacó la acaecida el día 15 de octubre de 1.879, catalogada de altamente catastrófica. A raíz de estos acontecimientos, en marzo de 1.885 se celebró en Murcia el Congreso contra las inundaciones de la Región de Levante, del que surgió la elaboración de un amplio plan titulado Proyecto de obras de defensa contra las inundaciones en el valle del río Segura, fechado en el año 1.886. Dentro de dicho plan se incluía el pantano del Puente de los Vizcaínos, situado en la cuenca alta del Segura, y que almacenaría unos 25 hm³ con una presa de unos 40 m de altura.

El 25 de abril de 1902 se aprobó el Plan Nacional de Obras Hidráulicas, cuya vigencia duraría hasta 1926, año en el que se creó la Confederación Sindical Hidrográfica del Segura. Coincidiendo con la aprobación del citado Plan se iniciaron una nueva serie de estudios que demostraron la conveniencia de fundir los embalses previstos en el Alto Segura y en el río Tus en uno sólo, que más tarde se denominaría de la Fuensanta en honor de la patrona de Murcia. El emplazamiento escogido para la futura presa era el denominado estrecho del Infierno, verdadero abismo de más de cien metros de profundidad cuyas características morfológicas hacían prever la buena calidad del cimiento que más tarde se comprobó mediante la realización de sondeos. El estrecho de la Carrizosa, situado un poco más aguas arriba del anterior, se desechó inicialmente por su mayor anchura y menor cuenca vertiente al estar situado aguas arriba de la rambla de Peralta.
Diversas dificultades retrasaron la elaboración del primer proyecto de presa que no se concretó hasta 1925, año en el que el ingeniero de la División Hidráulica del Segura D. Ramón Martínez de Campos y Colmenares redactó el Proyecto del Pantano de la Fuensanta en los ríos Alto Segura y Tus (provincia de Albacete).
El ingeniero de caminos del Sindicato Central del Río Segura D. Isidoro Fontana Elvira redactó en junio de 1927 el Proyecto del Pantano de la Fuensanta en los ríos Segura y Tus, que tan sólo se refería al cuerpo de presa. Las instalaciones anexas y los dispositivos de desagüe se definieron por separado en varios proyectos parciales.
La presa proyectada era de gravedad con perfil triangular de 85 m de altura y planta curva de 200 m de radio. Se preveía el aprovechamiento del embalse para la producción de energía hidroeléctrica.
En diciembre de 1928, el proyecto fue aprobado técnicamente con ciertas prescripciones, como por ejemplo el retranqueo hacia aguas arriba de la cámara de mecanismos del desagüe de fondo.
Meses antes, en noviembre de 1928, el Sindicato Central había renunciado a la concesión en favor de la Confederación, disolviéndose e integrándose en esta, la cual, al propio tiempo, autorizaba a la Confederación para ejecutar las obras de la presa de la Fuensanta.
Celebrado concurso público, con Presupuesto base de Contrata de 17.417.657,70 pesetas, fueron adjudicadas las obras en junio de 1929 a la empresa Patarrieta Arellano y Compañía S.A. por la cantidad de 16.250.672,75 pesetas.Las obras del concurso adjudicado comprendían la presa, ataguías, edificios para la Administración y personal, casas para los obreros, almacenes de cemento, hospital, oratorio y escuela, camino de acceso a la galería de fondo, línea telefónica, abastecimiento de agua y reposición de servidumbres.
El dique de la presa de la Fuensanta se finalizó en 1932, año en el que se puso en servicio el embalse. Sin embargo todavía quedaban por finalizar una serie de obras complementarias como acondicionamiento de desagües, galerías, accesos, etc. que quedaron interrumpidas por el estallido de la guerra civil en 1936. Una vez finalizada ésta, en noviembre de 1940, el Inspector Regional de Obras Públicas giró una visita a las instalaciones de la presa en la que se constataron las consecuencias del abandono sufrido en los últimos años. Diversas actuaciones no habían sido terminadas, al tiempo que las filtraciones y ciertos defectos de los órganos de desagüe dificultaban la explotación.

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