El bosque Panul es el último bosque nativo de la ciudad de Santiago. Ubicado en la precordillera de la Florida, es un hermoso ecosistema que alberga especies únicas como el Litre, el Quillay y el Espino, incluyendo especies protegidas como el Bollén y el Guayacán. Además, existe aquí una gran diversidad de fauna, entre la que encontramos al Pequén, la Loica, el Zorro, la Culebra de cola corta, la Iguana chilena y la mariposa del chagual (Castnia psittachus), entre muchas otras. Éste es un bosque nativo consolidado que no necesita de riego, ya que sus especies están adaptadas para sobrevivir con solo tres meses de lluvia al año, debido a sus hojas pequeñas y duras que conservan la humedad y a sus largas raíces. El bosque esclerófilo representa el 2% del bosque nativo a nivel nacional, y existe en solo 5 lugares del mundo.
El Panul está ubicado a escasos 20 minutos de la estación del metro Rojas Magallanes. Para llegar hay que dirigirse hacia el final de la calle de igual nombre (que cruza Avenida La Florida en el paradero 18) en dirección a la cordillera, hasta el Colegio Pablo Apóstol. En transporte público se puede llegar tomando el Bus Transantiago E03 desde Vespucio con Walker Martínez, y en el E10 desde Vicuña Mackenna con Santa Amalia. En taxi colectivo se puede tomar la línea 3019 que parte desde el Metro Mirador y sube por Rojas Magallanes hasta la entrada del bosque.
El Bosque Panul es un lugar recreacional donde se puede ir en familia a pasar el día en contacto con la naturaleza, alejándose del estrés de la ciudad pero seguir estando a sólo 20 minutos del centro neurálgico de La Florida. Cualquiera pensaría que para disfrutar del bosque nativo hay que ir al sur del país, pero no es así: tenemos este precioso bosque al lado de nuestras casas. Además, este es un lugar perfecto para practicar caminatas y trekking, puesto que al acercarnos más a las montañas encontramos un tramo del Sendero de Chile, con varios maravillosos miradores. Asimismo, es un terreno de gran valor para los andinistas, que encuentran aquí la puerta de entrada para ascender a los Cerros Minillas y Punta de Damas
Debido al libre acceso, muchas personas lo visitan constantemente. Por eso hemos comenzado a desarrollar campañas de limpieza y autocuidado, para aprender a generar un mínimo impacto en el lugar, permitiendo su conservación para las generaciones que vendrán. Algunos consejos que recomendamos: bajar toda la basura (incluidas frutas y verduras) no enterrarla ni quemarla, no hacer fogatas, evitar salirse de los senderos, prevenir el daño que las ruedas de moto y bicicleta generan, no dejar mascotas sueltas, etc.