Se erigió este monumento para simbolizar la unión de los navarros en la defensa de sus libertades. Libertades aún más dignas de amor que la propia vida.
Juraban nuestros reyes guardar a la corona y hacer guardar los Fueros, sin quebrantamiento alguno, mejorándolos siempre y nunca empeorándolos, y que toda transgresión a este juramento sería nula, de ninguna eficacia y valor.