Es probable que más de dos hayan pasado al lado pero no hayan advertido su presencia. De hecho, es fácil pasar por allí en coche y no verlos. A simple vista, son moldes de piedra de formas cuadradas, alineados junto a la carretera que lleva al recinto ferial.
Esas piezas son lo que queda de los refugios antiaéreos construidos durante la Guerra Civil, y están ubicadas en la parcela que ocupó el aeródromo de la ciudad, que estuvo en funcionamiento desde principios del siglo XX hasta el año 1952. Hace seis décadas, pues, que dejaron de utilizarse. Y el paso del tiempo se ha dejado notar.
El cache se encuentra en un Refugio cercano, donde acvtualmente aparcan los coche para la feria de Cáceres y es tipo tupper con los regalos caracteriaticos.