Por la pista que circulamos, podremos contemplar unos paisajes totalmente africanos. A nuestra izquierda dirección Ouzina- Zagora, veremos una serie de montañas de color negro, fruto de la erosión del sol, en esta zona en algunas ocasiones se llega a alcanzar 60º y las piedras parecen quemadas. El lugar es lo más inhóspito pero, desde la cima, bien merece nos tomemos algún tiempo para disfrutar de este impresionante paisaje.

