Arquitectura de la Alqueria
El cuerpo principal se define a partir de los muros paralelos a fachada y del eje centrado, que atraviesa a la casa.
Sobre este eje de composición se sitúan las puertas de acceso anterior y posterior, y el hueco central del muro intermedio. El eje contiene funcionalmente una sala en profundidad, “l ́entrá”, o “entrada”, pieza principal desde la cual se estructura la casa y da acceso desde la fachada
principal al patio. En esta pieza se encuentra también la escalera de acceso a la planta superior, a la “cambra”. La planta baja alberga la vivienda, que se distribuye a ambos lados del eje central. En la primera de las crujías se sitúan grandes “estançes” a ambos lados, con puertas centradas en el vano de la propia crujía, generalmente habitaciones amplias o alcobas. En este caso con un único hueco al exterior, que por cierto en la actualidad está alterado en uno en sus lados, debido a las variaciones de propiedad. En la crujía posterior encontramos la escalera de acceso a planta alta situada a un lado del eje central, abierta a este espacio de comunicación. Tras ella, encontramos la “cuina”, con una serie de dependencias de apoyo a esta función, como alacenas, despensas, etc., el pozo, relacionado con la cocina por una ventana, se encuentra situado tras la fachada del patio. Al otro lado de esta misma crujía encontramos unas habitaciones independizadas por un pasillo, posiblemente de origen moderno, donde deberían de haber unas antiguas alcobas interrelacionadas. Con ello se completa el programa de la vivienda que se la actualidad se encuentra algo alterado por una subdivisión de propiedad en una dependencia extrema de fachada principal, así como por la aparición del comentado corredor y la aparición de unos puntales de apoyo al forjado de techo de planta alta en la segunda crujía. El cuerpo superior, la andana, tiene gran altura y se estructura a partir de una línea de carga central definida por machones simétricos, muy esbeltos, coronados por una viga rectangular de gran dimensión, con luces de 5, 50 mts., que construye la cumbrera de una cubierta a dos aguas, resuelta con un entabicado convencional y viguetería muy esbelta En este espacio encontramos unas grandes camas para la cría del gusano de seda. Están resueltas con pies derechos de 15 cm., de espesor, en madera, que llegan a las viguetas de cubierta. Apoyando en ellos unos cañizos amplios y sobrepuestos, formando pisos, se van elevando para formar plataformas de cría del gusano.

Rochet del Brosquil
Quien sí ha encontrado una buena fórmula es Francisco Belenguer, que posee la alquería 'Rochet del Brosquil', en la pedanía de Castellar. «Es de finales del XVII, al igual que la alquería señorial de Brosquil que tenemos aquí al lado», explica Francisco. Dice que el bisabuelo de su mujer era el dueño de la alquería Rochet de Brosquil, «y la hemos heredado con mucho orgullo».
Asegura que no tenía en mente arrendarla. «Cuando había algún desperfecto, pues arreglábamos vigas o tejas. Pero un día un amigo, los dueños del restaurante La Genuina de Pinedo, que es una barraca, me buscó y me dijo si se la alquilaba para abrir un restaurante en el porche. Al final me convenció y hace tres años se rehabilitó toda la parte que han convertido en restaurante. Nos ha venido muy bien para mantenerla en buen estado».
Francisco indica que en la cambra se criaban gusanos de seda. «Cultivaban tabaco porque se expedían unos permisos para hacer cierta variedad y se ponían a secar». También indica que la parte que actualmente ocupa la cocina del restaurante fueron «las antiguas escuelas de Castellar. Había colegio de niñas y de niños. Pero de eso ya hace mucho, porque el abuelo de mi mujer ya no llegó a ir a esas escuelas, pero sí sus hermanos mayores», comenta Francisco.
