El símbolo de la ciudad es la llamada Fortaleza del Sol, el castillo de Lorca que comprende una serie de estructuras defensivas que, durante la Edad Media, convirtieron a la ciudad y su fortaleza en un punto inexpugnable del sureste peninsular.
Su valor estratégico viene dado principalmente por ser la auténtica atalaya de control de las principales rutas que circulan desde el sur al levante hispánico desde la más remota antigüedad, de ahí el Regni tutissima clavis (llave segura del reino) que reza el escudo de la ciudad del Guadalentín.
En líneas generales, las murallas lorquinas, de fundación islámica, fueron aprovechadas por la Corona de Castilla para constituir el enclave como el principal bastión cristiano en la frontera murciana frente al emirato de Granada. Para reforzar esta condición, a finales del siglo XIII comenzó la construcción de las dos espectaculares torres del homenaje existentes en lo más alto del castillo: la del Espolón y la Alfonsina (la central).
El castillo de Lorca se encuentra catalogado como Bien de Interés Cultural por la Disposición Adicional Segunda de la Ley 16/1985, de 25 de junio del Patrimonio Histórico Español.
A lo largo del año suelen realizarse diversas actividades culturales y de ocio en su emplazamiento privilegiado. Sobre todo el 23 de Noviembre, fiesta del Patrón de Lorca, San Clemente, donde existe la tradición popular de que los lorquinos suban al castillo y se celebran fiestas de moros y cristianos.
Se puede visitar y cuenta con servicios turísticos que pueden consultar en la página web: www.lorcatallerdeltiempo.com