Hola a todos, soy Fraggle JC y he escrito un pequeño relato que creo que os dibujará una sonrisa a muchos de vosotros. Es a título personal y será una sorpresa también para el resto del GeoLORCA TEAM cuando lo vea publicado. Parece que contiene algunos errores gramaticales, pero en realidad todo está ahí por algo y ha sido revisado y comprobado minuciosamente. Solo aquellos geocáchers que luchan por un Geocaching de calidad y viven el juego con respeto y, sobre todo, con mucha pasión sabrán descifrar todos y cada uno de los referentes más o menos encriptados. Espero que os guste.
Acababa de despertar y sabía que aquel no sería un día cualquiera. Desde que había encontrado la magia el mundo era diferente. Un nuevo terreno de juego que adquiría colores intensos, pero muy apagados a la vista de tanta gente gris. Muggles los llamaban en las novelas de Harry Potter.
El caso es que sabía que debía salir de casa. Me sentía como un fraggle atrapado en su cueva, deseando salir a conocer el mundo exterior. Lo tenía todo preparado, en un plis plas estaría en marcha.
Me llamaba José, y aquel día era 19 de marzo, así que ya fuese lorquino, paquero o de Doña Inés, me llamase José, Pepe, Josefa o Pepi, sin duda aquel era mi día. Siempre fui de celebrar más los santos que los cumpleaños. Me siento bien conmigo mismo y yosoyyo a los 30, a los 40 y a los que se pongan por delante. Un santo más. Tal vez con el tiempo Yré Kambiando de opinión.
Tenía el tiempo justo hasta el anochecer, pero el caso es que me llamase José, JC o aunque me hubiese llamado Manu, por 3 minutos que llegase tarde no iba dejar de sentirme como el más Indiana Jones de los aventureros. Pronto estaría en marcha, dispuesto a vivir grandes experiencias, como le ocurría a los protagonistas de aquella película que marcó la infancia de muchos de nosotros, Los Goonies.
Mientras desayunaba, en la tele apareció la reina de Isabel de Inglaterra. Elisabeth, como la llamaban ellos, ya fuese la reina de Inglaterra o como si hubiese sido la “reina de Alemania” era alguien MUY importante. Ellos tienen sus tradiciones, pero algunas cada vez son mas cercanas. Como viene sucediendo con los reyes magos que van siendo sustituidos por Papanoah.
En fin, como iba diciendo, me hallaba inmerso en la búsqueda de un tesoro. De hecho, la preparación era parte de la magia. Después ya no importaba si mis pasos me llevarían al norte hasta el Cabo de Finisterre, o al sur hasta la Punta de Xarifa, en el Estrecho de Gibraltar. Cuanto por descubrir...; millones de tesoros ocultos, desde el corazón de Lorca, hasta los confines del Ártico rodeados de pingüinos. Me lo iba a pasar pipa.
No hacía falta ir volando, pero tampoco consistía en hacer el perro. Así que pensé: yavoy que, como se suele decir, estoy como Pedro por su casa y si me descuido dando vueltas por mil kasa, en unas horas me sorprenderá la luluna y retornaré tras el ocaso, bajo un manto de estrellas.
Para cuando llegase ese momento, ya debería hallarme en el calor del hogar, roncando 28 o más veces seguidas, o ronroneando en duermevela como el más dulce de los misicos.
Todo fluiría como un canto rodrado, saludaría al bonachón de Andrés, el portero de mi edificio, y en pocas horas volvería a estar al Amparo de mi hogar.
Enmar ne una ocasión había pensado que llegaría este momento.
Para entonces ya habría desvelado el misterio, aquel pequeño símbolo seguiría surcando mis sueños. Era algo que llevaba grabado a fuego en mi mente. Parecía un pequeño indalito, pero abierto por uno de sus lados. Como una gran “G”. G de geocaching... y una inmensa G de...
“GRACIAS AMIGOS GEOCÁCHERS”.
(Por orden de aparición: plis plas, paquero19, Pepi_d.inés, yosoyyo30, yreska, manupor3, los goonies, elissing, papanoah, xarifa, pingüinopipo, perro volador, yavoy, lormouriel, milka, luluna, roncon28, misicos, rodres, enmarnez, indalitos... y perdón por no incluir a muchos más. Gracias a todos).