PARQUE REGIONAL DEL SURESTE
Area Recreativa El Puente
El único intento conocido de construir un puente, tuvo lugar en el siglo XIX. Un documento del año 1832 dice que "cuando dicha revolución le acabaron de destruir (se refiere al molino arinero) las tropas francesas para hacer un puente, llevandose cuanto en él había.
El asunto de construir este puente comenzó en 1926 y después de muchos avatares, el 14 de junio de 1933, la Comision Gestora de la Diputación, comunicó al Ayuntamiento que habían aprovechado el proyecto, presupuesto y pliego de condiciones del puente, de lo que el pleno quedó enterado y aprovado por unanimidad en su sesión 17 del mismo mes. El presupuesto total ascendía a 369.248,91 ptas.
Y por fin se hizo el puente, San Martín de la Vega, que durante la Edad Moderna había contribuido a repartimientos para obras de construcción y reparo de no menos de 27 puentes, a veces en lugares tan lejanos como el rio Pisuerga tuvo que pagar ella sola, la cuarta parte de éste. Y para más desgracia el puente duró poco. La riada de los primeros días de marzo de 1947 dio fin de él y los tiempos no estaban para exigir responsabilidades a los autores del proyecto y la construcción.
Las riadas son fenómenos que más directamente inciden en los cambios de cauce de éste río. Este cauce, errático y divagante, viene determinado fundamentalmente por la morfología de su valle, muy abierto, y por la naturaleza de los materiales que lo constituyen, al mismo tiempo que afirman que el poder corrosivo del río en épocas de avenidas es elevado. Así se han encontrado documentos que hacen referencia a las riadas habidas en los siguientes años: 1953, 1620, 1626, 1635, 1636, 1640, 1646, 1647, 1658, 1748, 1751, 1812, 1852, 1897 y por último la que más afecta a este puente la de 1947.
Los vados para cruzar los ríos se establecían desde la antiguedad en las zonas donde éstos menos variaban su cauce, aunque probablemente el de San Martín ha variado a lo largo de los siglos desde la isla del Herrero hasta la Jábega.
San Martín de la Vega (y el vado) están en la línea recta que une dos importantes ciudades, carpetanas primero y romanas después: Toledo y Alcalá de Henares, y según algunos testimonios históricos, en tiempos pasados el vado de San Martín de la Vega fue utilizado por el camino que iba de una ciudad a otra.
Es casi seguro pues que el río se vadeaba durante las Edades Antigua y Media por un lugar coincidente con el emplazamiento de este puente derruido o muy próximo a él. La primera mención documental de la barca que desde antiguo se utilizaba para vadear el río es del año 1443. Cuando se instituyó la fiesta de San Marcos en el año 1483, se decidió dar a perpetuidad "caridad de pan y queso" a cuántos la quisiesen tomar, para cuyo gasto tenían destinado 1/3 de la renta de la barca que pertenecía a ésta Villa, en el río Jarama, para paso de trajineros.
ATENCIÓN: Para llegar hasta el puente derruido, se recomienda ir por la carretera que sale de San Martin de la Vega hacia Arganda, y cuando la carretera pasa por encima del Rio Jarama, justo antes de empezar el puente, en el margen derecho de la carretera nos sale el camino que nos llevará hasta el puente derruido a un 1 km excaso. Si venimos desde Arganda (o Morata de Tajuña), el camino nos saldrá a la izquierda nada más pasar el puente.