La senda ciclable, más conocida como carril bici, que va desdeSuances hasta Barros es una excelente manera de disfrutar de los municipios por los que transcurre. Son 20 kms. de ruta que parte desde Suances, Muelle de los Cantos (km. 1,75), Barrio de San Martín de Hinojedo (km. 6,00), Parque Cantabria Futura (km. 7,00),Viveda (km. 7,50), Barrio Riaño de Dualez (km. 8,90), Ganzo (km. 10,30), la Iglesia de Torres (km. 11,55), Parque de La Viesca (km. 13,10), Cartes (km. 15,30), Riocorvo (km. 16,90), Las Caldas del Besaya (km. 18,40) y Barros (km. 20,00).
Como reza el folleto publicitario de la senda ciclable “Montar en bici o sencillamente caminar es saludable, contribuye a proteger el medio ambiente y es, simplemente, divertido. Queremos invitarte a disfrutar de esta senda peatonal y ciclable que es, sin duda, la mejor manera de disfrutar de un marco de incomparable belleza paisajística y dejarse envolver por la naturaleza y sus encantos.
Además, esta vía se integra dentro del Arco Verde del Besaya (que une Los Corrales de Buelna con Suances, pasando por Cartes, Torrelavega y Santillana del Mar) por lo que se convierte en la excusa perfecta para acercarte a otros municipios.
Y como compañera de viaje siempre vamos a tener la Ría de San Martín de la Arena, llena de historia y actividades y que hoy estamos recuperando y tratando de cuidar con mimo.
En definitiva, ¡hay demasiadas cosas por descubrir como para quedarse en casa!”
El punto de partida desde Suances es el parque de La Ribera, una zona ideal para pasear y disfrutar en familia, junto al parque se encuentra la agradable playa de La Riberuca. El recorrido del carril es llano en su mayor parte, lo que hace que esta vía sea accesible para todo el mundo. Además, las vistas durante el recorrido junto a la ría son inmejorables. A lo largo del camino hay áreas de descanso para recuperar fuerzas o, simplemente, disfrutar de los espectaculares parajes. Los usuarios de la senda también podrán pasar por encima de la ría, gracias a las dos llamativas pasarelas construidas sobre el agua y que, sin duda, son infraestructuras que merece la pena destacar.
Durante todo el carril bici tenemos diversas etapas con puntos de interés como son:
1. EL PARQUE DE LA RIBERA Y SU RECUPERACIÓN AMBIENTAL
El Parque de la Ribera es un espacio complejo en el que conviven varios ecosistemas sometidos a una fuerte presión humana. Para su recuperación ambiental y ordenamiento de los usos, se han realizado diversas actuaciones:
- Se han diseñado caminos que mejoran el tránsito y que van cambiando de material (sendero de pradera, losas de hormigón, pasarelas de madera, arena de miga y pavimento bituminoso) a medida que atraviesan las diferentes zonas.
- Se ha rehabilitado el sistema dunas mediante aportación de arena, modelado de la misma y plantación de especies propias del sistema, erradicando en su proceso plantas invasoras (yuca, plumero, hierba de asno y uña de gato).
- Se han plantado árboles: algunos de los cuales, mediante su disposición en alineación, refuerzan las entradas y caminos de mayor tránsito.
A lo largo del Parque se puede disfrutar de diferentes vistas situándonos desde las pasarelas, miradores y bancos, alguno de estos últimos en exposición sombreada.
La actividad humana es uno de los grandes modeladores del paisaje. En el entorno del parque de la Ribera se ha querido respetar la relevancia que dicha actividad ha tenido. Para ello, se han elegido como iconos las distintas especies leñosas que, con el tiempo, han ido dando personalidad al paisaje del parque. De esta forma, se podrá encontrar eucaliptos, pinos marítimos, falsas acacias y chopos. Se ha completa el elenco con taras y encinas, especies arbóreas adaptadas a la salinidad ambiental, y con el eleagno, arbusto que soporta bien la poda y que, tallado en ondas al igual que las balizas que protegen el sistema dunas, contribuye a la ordenación del conjunto del espacio del paseo.
Las dunas son ecosistemas frágiles y dinámicos, que evolucionan en función de las condiciones ambientales. Son, además, muy escasos en el litoral cantábrico y albergan a gran cantidad de especies especializadas y, por ende, raras. Es por ello que, en el marco e la construcción de este paseo marítimo, era inexcusable afrontar el reto de recuperar, en la medida de los posible, el sistema lugar que existía en el Parque de la Ribera. Para ello, se ha realizado una pequeña restauración geomorfológica y se han plantado algunas de las especies propias de estos ecosistemas. Se intenta, por tanto, no solo recuperar un hermoso espacio, sino compatibilidad el ocio y el esparcimiento con la restauración ambiental.
2. EL ESTUARIO DE SUANCES, UN AMBIENTE CAMBIANTE
Los estuarios constituyen los humedales más importantes del litoral cantábrico, por su valor ecológico y por su importancia socioeconómica.
En el estuario de la ría de San Martín de la Arena desaguan al mar los ríos Saja y Besaya. La cuenca hidrográfica del río Besaya es la mayor cuenca que existe en Cantabria, tiene una longitud de 47,2 kms., desde su nacimiento en Cueto Ropero en Aradillos (Campóo de En medio) hasta Suances. Abarca una superficie de 1024 km2 y registra un aporte de 777,5 hectómetros cúbicos, lo que representa en la desembocadura un caudal máximo anual de 25,41 metros cúbicos por segundo.
La historia de la cuenca es larga y rica; los romanos ya descubrieron sus posibilidades de comunicación de la Meseta con el mar, a través de “Portus Blendium”. Es el el puerto de Suances en el que desembarcan las tropas aquitanas que lucharon en las Guerras Cántabras, y por donde se transportaba el mineral extraído de las minas de Reocín y Mercadal.
Durante la Edad Media el corredor del Besaya sería la principal vía y ruta de unión entre el Camino de Santiago del Norte con el llamado Francés: monasterios, inglesitas y palacios que aún quedan lo testifican.
A partir del siglo XVI, el puerto de Suances tendrá una gran actividad comercial, que alcanzará su máximo esplendor en los siglos XVII y XVIII.
A mediados del siglo XIX comienza a generalizarse en la villa la práctica de los baños, siendo las playas de Suances el mayor reclamo turístico del municipio, atrayendo a los veraneantes de la época que comienzan a construir sus primeros chalets y villas de recreo.
A pesar de la fuerte presión y contaminación a la que está aun sometida la Ría, es un importante estuario donde se producen intercambios de agua dulce y salada, de nutrientes y sedimentos entre el medio fluvial y el medio marino, así como de energía, al entrar en juego la acción de las mareas.
La confluencia de estos flujos hace que los estuarios presenten una elevada productividad biológica y a la vez hacen que en un mismo espacio existan ambientes muy diversos que son utilizados por una amplia diversidad de especies de fauna y flora, lo que los convierte en importantes reservas de recursos y biodiversidad.
La gran mayoría de las especies que habitan los estuarios son exclusivas de este medio, al que se encuentran perfectamente adaptadas. La transformación de los estuarios, por tanto, pone en riesgo la supervivencia de todas estas especies.
Las aves marinas, como el cormorán, encuentran en los estuarios una fuente inagotable de alimento, al ser este el medio elegido por muchas especies de peces para reproducirse. Durante la pleamar sobrevuelan el estuario y pescan incesantemente. Durante la bajamar aprovechan las numerosas rocas e islas que quedan al descubierto para descansar y reponer fuerzas.
Las aves limícolas se encuentran perfectamente adaptadas. Sus largas y ligeras patas evitan que se hundan en el fango y sus largos y afilados picos les permiten capturar los gusanos, cagrejillos, etc.. que se esconden en el fango. Al contrario que las aves marinas se alimentan durante la bajamar en los arenales y fangos intermareales que quedan al descubierto y descansan durante la pleamar en rocas y arenales que quedan aislados por el agua.
Pero no solo las aves se benefician de los recursos que ofrecen los estuarios. A lo largo de la historia la sociedad ha fijado su residencia cerca de los estuarios por el mismo motivo, explotar los recursos. En los estuarios se dan las condiciones ideales para establecer puerto, al refugio de temporales y de las olas. En torno a los estuarios surgen innumerables oficios estrechamente ligados a la historia de las villas marineras: pescadores, marisqueros, conservemos, carpinteros de ribera, molineros, etc… o más recientemente la industria del turismo.
3. LOS HUMEDALES DE LA RÍA DE SAN MARTÍN DE LA ARENA
Los humedales de la ría de San Martín de la Arena de Suances son espacios vitales para una gran variedad de aves.
Uno de los grupos faunísticos mejor representados en los humedales son las aves, una rica biodiversidad consistente en alrededor de cien especies diferentes de caes acuáticas que a los largo del año utilizan y dependen de los humedales para alimentarse, reproducirse o simplemente descansar.
Entre las aves que utilizan los humedales predominan dos grandes grupos:
1. Las aves “zancudas”, en referencia a sus patas, en general largas y finas.
2. Los patos y gansos – conocidos en conjunto ojo “anátidas”.
A las aves zancudas se las suele ver en orillas o en aguas someras, removiendo los sedimentos con sus patas o introduciendo el pico en el agua o en el fango. Las aves zancudas se pueden dividir en dos grandes grupos: las limícolas que son aves zancudas de pequeño y medio tamaño que se alimentan de moluscos, crustáceos e invertebrados que encuentran en el fango y otras aves más grandes formadas por garzas, espátulas, cigüeñas, etc.
El otro gran grupo de aves que nos encontramos en los humedales son las apáticas (patos y gansos), aves de pico plano, cuerpo rechoncho y patas palmeadas que buscan su alimento andando o buceando en aguas someras (algunas son grandes buceadoras) en busca de plantas acuáticas, o en las praderas y campos de cultivo próximos.
Otras muchas especies como las aves marinas (gaviotas, fumareles, charranes y cormoranes…); zampullines y somormujos; pequeños paseriformes (escribano palustre, ruiseñor bastardo, carnicero, lavandera cascadeña…) que habitan los bosques de ribera o los carrizales; otros como el martín pescador o el mirlo acuático, y algunas rapaces que se alimentan en los humedales (aguilucho lagunero o águila pescadora) también forman parte de la rica diversidad ornitológica vinculada a los medios acuáticos.
Esta avifauna presenta una gran variedad de colores, formas, hábitos y estrategias de vida; todos seleccionados naturalmente a lo largo de una proceso de adaptación al medio, para que cada especie cree y aproveche sus propios recursos y espacio ecológico.
Esta información ha sido extraida de la página: http://www.viajarporcantabria.com/ En ella podreis encontrar más información sobre esta zona.
El caché:
Consta de un tuper que contiene en su inicio:
Libreta (logbook) y un lápiz
Pitufo
Globo
Funda calcetín de móvil
Tarjetero
Espero que disfruteis del paseo, feliz geocaching! ;)
Piri