
Los cuerpos de los animales de morfología rectangular terminan en un largo cuello para luego esbozar las cabezas quizás desproporcionadamente estrechas y alargadas. Llama la atención la presencia de 6 patas en cada animal, lo que posiblemente habría que poner en relación con la intención de representar las figuras en movimiento.
La sección y desgaste de los surcos ha hecho que algunos estudiosos hablasen de una posible datación de estos grabados en época histórica. Hay que decir en este sentido que el petroglifo está y ha estado sometido desde hace años a numerosos y constantes reavivados con la intención de resaltar los grabados.
Desde donde se deja el coche hasta el caché hay unos tres minutos andando por un sendero. La única dificultad que tiene es saltar un pequeño riachuelo que atraviesa el camino. Las coordenadas tienen un margen de error de 5 metros, pero debería ser fácil de encontrar.