El pantano de San Bartolomé de Ejea de los Caballeros es un pantano de grandes proporciones, que carece de vegetación arbórea en sus orillas, a excepción de algunas repoblaciones de pinos y cipreses.
En la orilla norte abunda la vegetación palustre (plantas que viven medio sumergidas, típicas de zonas pantanosas y encharcadas), y en concreto, el carrizo, que cobra importancia como refugio de aves acuáticas. Es lugar de descanso e invernada para un buen número de ellas, como el ánade real, pato cuchara, porrón o moñudo.
Sus aguas ofrecen al visitante la posibilidad de practicar la pesca (carpa, perca americana y lucio), deportes náuticos de motor, windsurf, vela, remo y natación. Cuenta con un embarcadero, bar y merendero. Existen pequeñas playas que ofrecen la posibilidad del baño solar.