
Abu 'Abd Allah Muhammad fue el último rey de Granada con el nombre de Muhammad XII, miembro de la dinastía nazarí, llamado por los cristianos Boabdil o Boabdil el Chico y conocido popularmente en su tiempo con el sobrenombre Al-Zugabi, "el Desdichado" (Granada, 1452 - Fez, 1528). Quitó el trono a su padre, Muley Hacén y durante un tiempo estuvo en disputa por éste tanto con él, como con su tío, el Zagal.
Abu 'Abd Allah, en el habla granadina, debía pronunciarse como Bu Abdal-lah o Bu Abdil-lah, y de ahí el nombre castellano Boabdil, a quien se añadió el epíteto de "el Chico", que equivale al latino junior, para distinguirlo de su tío Abu 'Abd Allah "el Viejo" o senior. Nacido en la Alhambra, hijo de Muley Hacén y la sultana Aixa, se sublevó en Guadix contra su padre en 1482 y accedió al trono gracias al apoyo de los Abencerrajes y de su propia madre.
Combatió a su padre y su tío, quienes también se consideraban legítimos reyes de Granada, durante la batalla de Martín González, en el término municipal de Lucena, fue apresado por los Reyes Católicos. Su liberación implicó dar a Castilla la parte del reino que gobernaba el Zagal, lo que favoreció la penetración castellana y la finalización de la guerra el 2 de enero de 1492 con la toma de Granada por los Reyes Católicos.
Boabdil se aseguró la colaboración de las tropas castellanas en su exilio a Fez en 1493 ante la posibilidad de una rebelión del bando opuesto. Tras arrebatar los Reyes Católicos el último reducto de la dominación musulmana en la Península Ibérica -el Reino de Granada- a Boabdil, el rey moro y su séquito fueron desterrados de Granada (1492) y les fue cedido un pequeño territorio en las Alpujarras, donde aguantarían aún unos años.
Según una extendida leyenda cuya veracidad no está atestiguada por ninguna documentación, camino a su destierro, Boabdil no osó girar la mirada hacia Granada, y sólo cuando estuvo a mucha distancia, sobre una colina, a 12 kilómetros de la ciudad, se detuvo y observando por última vez su palacio suspiró y rompió a llorar y fue su propia madre, la Sultana Aixa al-Horra quien le dijo: "no llores como una mujer lo que no has sabido defender como un hombre". Desde aquel aciago día el puerto de 865 m de altitud (término municipal de Otura) donde madre e hijo tuvieron tan breve pero intenso intercambio de emociones es comúnmente conocido como “El suspiro del Moro”.
También hemos descubierto un santuario levantado en honor a los ciclistas, y en especial a "Nico", que perdió su vida por la zona.
Contenido inicial: ficha de damas negra, Rey Mago, grefusita, carta de 6 de espadas y cerdito Piglet, además del Logbook.
