El Paseo de la Libertad es una de las calles más emblemáticas de la ciudad de Albacete. Un agradable paseo rodeado de árboles que nos hacen recordar en cada momento la época del año en el que estamos y cuidan de él para que podemos admirar las fachadas de clásicos edificios de la primera mitad del siglo XX.

A lo largo de la historia ha recibido diferentes nombres: Calle del Progreso, Paseo de Alfonso XII, Paseo de Jose Antonio, y actualmente, Paseo de la Libertad.
Comunica la Plaza del Altozano con la Fuente de las Ranas y el Parque Lineal.
Al comienzo del Paseo de la Libertad encontramos el Museo Municipal, también conocido como “Ayuntamiento viejo”, pues el edificio albergó en el pasado la sede del Ayuntamiento de Albacete, donde en su interior pueden encontrarse diversas exposiciones. Justo en el otro lado del paseo, está el Palacio de Justicia de Albacete, sede del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha. Entre ambos edificios, en mitad del paseo, se encuentra la escultura de “La Nudista”, realizada por Arturo Martínez en mayo de 2003.

Si continuamos andando hacia la Fuente de las Ranas, a nuestra izquierda nos sorprende el Palacio de la Diputación Provincial de Albacete, el cual se construyó entre 1877 y 1880 donde años antes se ubicaba el Convento de San Agustín. En sus inmediaciones se encuentra el monumento a Don Quijote y Sancho Panza. En su valla todavía se conservan los disparos de metralla de la Guerra Civil Española.

Ya casi llegando al final del Paseo, encontramos una pequeña zona ajardinada, donde encontramos al “Manneken Pis Albaceteño”, el cual, de momento, no tiene leyenda a su alrededor.
Un paseo bonito, con edificios y símbolos emblemáticos. Por todo el suelo del paseo encontramos el escudo de la ciudad en hexágonos rojos y blancos, que los más pequeños utilizan como juego mientras pasean por él con sus familias.
