El pino piñonero, también conocido como pino parasol, es una conífera de la familia pinaceae.

El epíteto "piñonero", se debe a sus semillas, de un tamaño mucho mayor al resto de especies y que, al contrario que estas, no se dispersa por el viento sino por sus propios medios (autocoria). Su origen se centra en las zonas costeras mediterráneas. En España fue introducido por fenicios y romanos.
Su forma es muy característica, redondeada cuando el árbol es joven (como un chupa-chups) y aparasolada cuando alcanza un cierto tamaño. Puede llegar a medir 30 metros de altura y alcanzar los 400-500 años. En la Casa de Campo de Madrid pueden observarse ejemplares de tamaño muy interesante.
La corteza es fácilmente reconocible, de color gris y formada por placas que al desprenderse dejan un color rojizo en el tronco. Las piñas tienen forma globosa, miden entre 10 y 15 cm de diámetro y tardan tres años en abrirse. En cuanto a las hojas, son aciculares, es decir, con forma de aguja, de entre 10 y 20 cm de longitud y agrupadas de dos en dos. Las yemas más tiernas se utilizaban antiguamente para combatir el escorbuto.

El pino es un árbol muy bien adaptado al clima mediterráneo, al sol y a la falta de agua en época estival. En la Península Ibérica aparece con mayor frecuencia en la zona centro y sur. Puesto que las semillas caen al pie de árbol, no se considera una especie colonizadora, tiende a formar bosques homogéneos.
Los pinos, adaptados para sobrevivir a los incendios
En España crecen, de forma natural, siete especies de pinos, de las cuales una es endémica de las Islas Canarias: pino negro, pino laricio, pino piñonero, pino albar, pino resinero, pino carrasco y pino canario.
- Los árboles de mayor tamaño están mejor preparados para soportar el fuego, siempre que éste no sea de alta intensidad. De los pinos españoles, los que alcanzan mayor talla son el pino laricio, el canario y el albar, superando los 40 metros de altura en buenas condiciones. Con estas alturas, las copas suelen quedar a salvo de los fuegos de superficie que queman el sotobosque.
- La corteza de los pinos, gruesa y porosa, supone también una buena protección de los tejidos vivos del árbol frente al ataque del fuego. Los pinos laricio, albar, canario y piñonero destacan por presentar las cortezas más resistentes ante los incendios forestales, pues están compuestas por grandes y gruesas placas separadas por fisuras no demasiado profundas.
- Otra adaptación de los pinos al fuego reside en sus yemas, en general bastante gruesas, y protegidas por las acículas que crecen hasta el final de las ramas. Así, por ejemplo, el pino laricio puede sobrevivir a incendios de gran intensidad que destruyan prácticamente toda la copa del árbol, pues sus gruesas yemas son muy resistentes al fuego y a partir de ellas puede regenerarse la copa perdida.
- La mayoría de las especies de pino poseen la capacidad de autopoda, mediante la cual se pierden las ramas viejas del árbol. De esta manera, los pinos de cierta altura pueden escapar de los fuegos de suelo con sus copas prácticamente intactas.
- La capacidad de rebrote es típica de muchas frondosas y una característica poco frecuente en los pinos. Sin embargo, algunas especies del género Pinus sí la poseen. En el caso de las especies españolas, sólo el pino canario cuenta con esta habilidad.
- Una de las adaptaciones de los pinos al fuego menos conocida es el almacenamiento en las ramas de piñas cerradas que con el calor propio de un incendio estallan y diseminan sus semillas sobre un terreno en el cual los competidores han sido eliminados. Entre los pinos españoles, esta adaptación la poseen el pino carrasco, el pino resinero y el pino canario.
¡RECUERDA! Cada vez que salgas al campo lleva una bolsa para evitar tirar al suelo cualquier tipo de residuo, podría provocar un incendio. Cuidar, proteger y conservar el medio ambiente es un deber y una responsabilidad de todos los ciudadanos.
Desde el Centro de Educación Ambiental Bosque Sur se promueve el respeto y cuidado del medio ambiente a través de diferentes actividades dirigidas a escolares y público general. Podéis informaros sobre ellas en sus instalaciones, situadas junto al parking de la estación de Renfe de La Serna.
INFORMACIÓN DE CONTACTO
- Centro Bosque Sur
- C/ de las Comarcas, s/n (junto a estación de Renfe La Serna)
- 28941 Fuenlabrada - Madrid
- Telf.: 638 21 40 10
HORARIO DE ATENCIÓN AL PÚBLICO
- Lunes, martes, domingos y festivos, de 10:00 a 15:00 horas.
- Sábados, de 10:00 a 18:00 horas.
PROGRAMACIÓN DE ACTIVIDADES
Bosque Sur pertenece a la Red de Centros de Educación Ambiental de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid, podéis encontrar más información aquí.
EL CACHÉ
El caché se encuentra camuflado en el entorno. Por favor, no publiquéis fotos que desvelen el escondite y dejadlo tal y como lo encontréis para que dure mucho tiempo. Gracias!