|
Las coordenadas no es del lugar donde está el caché. Tienes que resolver un pequeño misterio y andar poco más de 400 metros desde las coordenadas indicadas.
En el norte de la provincia de Palencia se encuentran diversas comarcas y valles conocidos con el amplio nombre de “Montaña Palentina”, sur de lo que es la cordillera cantábrica. Una comarca grande y bella desconocida.
Es una zona privilegiada con muchos y atractivos recursos naturales, donde encontraremos paisajes de elevadas cumbres y valles apacibles y abrigados, de lagos glaciares, simas profundas, cuevas misteriosas y manantiales de frescas y cristalinas aguas que dan origen a una cuenca minera bastante rica; abundantes bosques (roble, haya y también tejo) y excelentes pastos; cantidad y calidad de caza, pesca y recursos micológicos…
Pero la Montaña Palentina no es sólo un tesoro natural, cuenta también con un rico, plural y diverso patrimonio cultural, histórico, artístico y etnográfico, fruto de una sana convivencia de generaciones con su entorno, o lo que ahora se llamaría “desarrollo sostenible”, además de la hospitalidad de sus acogedores habitantes. Monumentos; iglesias, ermitas y eremitorios rupestres; chozos, casas de piedra, blasones y escudos; museos etnográficos y centros de interpretación de la naturaleza (casa del parque Natural, la casa del oso, centro de los bisontes…); y también obras de ingeniería como presas y pantanos, minas y centrales térmicas e hidroeléctricas…
Es un paisaje que acoge mil caminos, y los visitantes la podremos disfrutar en varias rutas y desde diversos miradores.
Por todo esto, y por más, la Montaña Palentina merece que sea menos desconocida; merece ser más visitada, disfrutada y pateada; merece dejar de ser un mundo perdido.
|