Los miliarios son uno de los elementos más característicos y singulares de las calzadas romanas. Se trata de columnas cilíndricas de grandes proporciones, en su mayoría con alturas de más de 2 metros, que situados a la izquierda de la calzada servían como información de “punto kilométrico”.
Estas piezas se colocaban a la distancia de una milla romana (mil pies romanos y unos 1.480 metros actuales) y también servían para publicitar la realización de alguna obra de reparación de la calzada. Esto explica el porqué de la existencia de conjuntos de miliarios con el mismo numeral: cada vez que se reparaba la calzada, en algún punto, se ponía un nuevo miliario con un texto con referencia a la obra realizada; a varias reparaciones correspondían varios miliarios.
La Vía de la Plata es la calzada romana de Europa que mantiene el mayor número de los mismos. Se han encontrado más de 200 miliarios entre completos y piezas, además de canteras de producción y depósitos para su posterior distribución.


