Esta muy cerca de una conservera y el ruido y los olores se disipan pronto en el momento que bajais hacia el mar: no os preocupeis por lo inicios descorazonadores. Os recomiendo hacer el paseo desde la costa empezando por la Cabeza del Gigante, hasta este punto, pero si no teneis tiempo, podeis acceder por la carretera a la conservera. Una pareja de osos pétreos vigilan el caché, que se ven en la fotografia. Ya sabesis que es un juego de sombras y relieves, y igual sólo os apareen por las tardes. Hay otras formas rocosas interesantes, pero hemos pensado que este era un buen escondite.