El camino a la Cueva de Don Juan es una camino muy transitado por todo tipo de vehículos. Son 12 kilómetros los que separan el casco urbano de esta fantástica maravilla geológica. El trayecto se realiza por camino asfaltado durante todo el recorrido, en el que nos encontraremos numerosos cruces de caminos rurales. Pero no hay ningún problema para equivocarnos de camino debido a la cantidad de señalización instalada en todas estas bifurcaciones. Un ejemplo de esta señalización lo podemos ver en la foto, colocada en uno de los cruces que más confusión puede generar, y donde se ha sobrecargado para evitar cualquier duda.
A lo largo del camino pasaremos por distintos tipos de paisajes. En la subida por la cuesta del Campichuelo circularemos inmersos en una frondosa pinada de pino carrasco con un sotobosque típicamente mediterráneo, formado por romeros, coscojas, jaras, lentisco, brezos, albaidas,... Al llegar arriba, al Campichuelo, un semillano muy amplio en el que el protagonista indiscutible es el cultivo del almendro. Y finalmente, al pasar los cultivos volveremos a sumergirnos en plena Sierra del Boquerón, surcada por numerosos barrancos tributarios del río Júcar. A lo largo de este viaje podremos contemplar amplias vistas panorámicas de un paisaje fascinante, sobre todo el de los Cañones del Júcar, una profunda garganta que el río Júcar ha excavado.
El caché
El caché es de tamaño micro, colocado en uno de los principales cruces del camino a la cueva de Don Juan. Para poder registrar la visita habrá que llevar bolígrafo, lápiz, cuño, pegatina o cualquier medio de estampación que refleje el paso por allí. Caben pequeñas cosas de intercambio. Intentad dejar el caché lo mejor camuflado posible ya que es una zona de paso continuo.