
EL PUEBLO
El pueblo de Cegoñal se encuentra situado en una de las mejores zonas de la montaña oriental leonesa y pertenece al ayuntamiento de Valderrueda, localidad situada a unos cinco kilómetros. Tiene una Iglesia, dedicada a San Julián, su patrón, de planta y alzada en estilo románico, una sola nave con crucero y arcos de medio punto de piedra de sillar labrada, construida a principios del siglo XIV. El ábside, con su Altar mayor, está cubierto con un retablo, un poco posterior (con seguridad primera mitad del siglo XV) a la fábrica del templo, en un estilo Churrigueresco (plateresco español) con columnas salomónicas adornadas con ramaje y racimos, todo en pan de oro, con tres cuerpos, enmarcando las hornacinas con las imágenes, en madera policromada, de San Julián, en el centro, la Virgen del Rosario, a la derecha, y Santa Cristina, a la izquierda; todas ellas de estilo Gótico, posiblemente de la misma época, coincidiendo con la fecha del retablo. Aunque el patrón de Cegoñal es San Julián, las fiestas más importantes son las del mes de Agosto, ya que es cuando está el pueblo a rebosar de gente, que suelen ser el siguiente fin de semana de Nuestra Señora, y en ellas se celebran misas solemnes, actividades como chocolatada, competiciones de tute y mus, concurso de tortillas españolas, fiesta con discoteca móvil, y diana con concurso de disfraces entre otras. Actualmente el pueblo tiene un censo muy reducido como muchos pueblos de la zona.
LA RUTA
Por Cegoñal pasa desde el siglo IX el Viejo Camino de Santiago conocido como el “Camino de la Montaña”. Los peregrinos jacobeos seguían esta ruta porque se sentían más seguros ante el “terror sarraceno” que cundía por las tierras planas de la Meseta. Hoy está en proceso de recuperación, y ahí entra nuestra colaboración, ya que entre todos tenemos que volver a abrir el camino, que en tramos se encuentra bastante cerrado.
La ruta de ocho cachés que os proponemos tiene una distancia de poco más de 2 km (solo ida), bastante asequible para todo el mundo, excepto quizás el último tramo que tiene algo de pendiente (de bajada a la ida y de subida a la vuelta). Los cachés están bastante cerca, cosa que permite seguir la ruta sin dificultad, aunque para mayor ayuda está señalizada con flechas amarillas y bandas del mismo color.

EL CACHÉ
Tras haberos abierto paso a través de la vegetación, desde este caché se tienen unas vistas espectaculares del pueblo de Puente Almuhey, y es aquí donde empieza el tramo más abrupto de este tramo del Camino.