En primer lugar las coordenadas nos llevan a la Fuente de Sufli.
Es una fuente que podría pensarse que el mármol tallado con una especie de orla que une por arriba los tres caños de la fuente es de origen en la época árabe. Pero los números romanos y los extraños signos e inscripciones que lo jalonan (identificados muchos como masónicos) han permitido datar el origen del mármol en 1880, año en que, como recuerda otra talla conservada en la misma fuente, "se reedificó esta fuente por el pueblo y la caridad universal".
Antes de que el agua corriente se distribuyera de casa en casa por todas las calles del pueblo, la fuente pública era el lugar de abastecimiento por excelencia. Los tradicionales cántaros y cantareras utilizados entonces al efecto se conservan aún en muchos domicilios particulares, pero con un fin ya meramente ornamental.
El agua ya escasea en la Fuente y la balsa está seca. Hay una zona recreativa con mesas, sillas y barbacoas que se pueden utilizar para pasar un dia en familia o con amigos. Aprovechando este merendero, se celebra el dia de la Candelaria, con una comida ofrecida por el ayuntamiento.
EL CACHÉ: Tendréis que averiguar vosotros las coordenadas finales. Las teneis dentro del cache. Se puede ir perfectamente andando hasta el último punto.
Necesitais averiguar las coordenadas para saber el sitio exacto donde se situa el caché.
En segundo lugar las coordenadas os llevaran a la Zanja de Suflí.
Cuando no existían lavadoras, aquí tenían que venir a lavar las mujeres del pueblo. Según me cuenta mi abuela, venían al amanecer cargadas de ropa, pues antiguamente los pañales tampoco existían y la que tenía un bebe tenía que venir a diario a lavar las gasas, sabanas y todo lo necesario… Si tuviéramos que hacer esto ahora creo que no nos compraríamos tantos modelitos, jeje
En la actualidad, de la Balsa de la Zanja de Suflí proviene la mayor parte del agua de regadío de las tierras de nuestro pueblo. Junto a ella se encuentra el recientemente rehabilitado lavadero destinado ya meramente a fines lúdico-recreativos.
Se trata de un pequeño edificio con grandes ventanas y bancos en que detenerse un momento a escuchar fluir el agua inmediata buscando un refugio del calor asfixiante del verano.
EL CACHÉ: Dejarlo muy bien camuflado para que no lo expolien por favor.