
La cofradía constituía el primer nivel de estructuración del territorio. Allí se realizaban las relaciones sociales básicas, se concretaban los derechos y obligaciones de los ciudadanos y allí se organizaba el trabajo conjunto o trabajo comunal. La cofradía era la dueña de las tierras vecinales y administraba su explotación (las tierras vecinales eran en su mayoría espacios naturales). Estas tierras vecinales proporcionaban muchos de los elementos necesarios para poder vivir según el modo de vida de la época basado en la agricultura y la ganadería: madera para la construcción, helechos para los animales, alimentos fundamentales (las castañas por ejemplo) etc.

Hoy en día, a pesar de que predomina el sufragio universal, es decir, un voto por persona, en la cofradía el voto le correspondía al caserío, y cada caserío daba un solo voto, independientemente de la cantidad de personas. Le correspondía al señor de la casa el derecho de ir y votar en las reuniones de la cofradía.
La cofradía de San Bartolome de Miota era la más pequeña: Comprendía los caseríos de Miota, Leaniz o Leiz, Berriozabal, Arabio y San Agustin.
Hoy día, las cofradías funcionan como asociaciones; los miembros, vecinos de ese barrio, se reúnen alrededor de la ermita; una vez al año organizan una misa en honor a los cofrades muertos. No conservan sus bienes y únicamente mantienen el cargo de Mayordomo.
Cache
El cache se encuentra en la Ermita de San Lorenzo