El yacimiento arqueológico de la ciudad celtibérica y romana Contrebia Belaisca se asienta en el Cabezo de las Minas de Botorrita, en la margen derecha del Río Huerva.
Se trata de un poblamiento indígena céltico fundado entre el siglo IV y III antes de Cristo, que constituyó una importante ciudad perfectamente estructurada, pavimentada y con edificios públicos y que fue intensamente romanizada. La ciudad fue incendiada y totalmente destruida en el año 49 tras la victoria de César sobre los pompeyanos en Ilerda (Lérida).
Un foso y varios tramos de muralla defendían el Cabezo.
Las excavaciones han descubierto un gran edificio de dos plantas del siglo III y II a.C. El edificio está compartimentado en cinco estancias, que se abrían al exterior por sendas puertas a una galería porticada con tres columnas, asentadas sobre basas cuadradas. La altura máxima conservada de las paredes es de 5m. y tenía dos plantas, aunque no se puede determinar con seguridad si esta era la máxima altura del edificio o continuaba hacia arriba.

Se creyó inicialmente que este edificio tendría una función político-religiosa, que fuera la Curia o un lugar público. También se ha identificado como un templo, en el que cada una de las cinco compartimentaciones estaría dedicada a una divinidad. Posteriormente, plantearon que pudiera tratarse de un almacén de grano o un mercado de pieles, relacionado con las extensas instalaciones de tenerías, halladas en la ciudad
Al pie de la acrópolis, se asientan construcciones de barro y en la parte baja una gran casa de tipo itálico, instalación de carácter agrícola de época republicana, con estancias señoriales, con suelos y paredes pintadas de colores uniformes, especialmente en negro y rojo, y patios y almacenes con piedras de molinos y depósito de harina en ánforas.
La ciudad acuñó moneda propia con la leyenda ibérica de Contebacom Bel y su economía estaba basaba en la explotación agrícola.
Se han encontrado en esta ciudad cuatro placas de bronce inscritas: una en latín y otras tres con signario celtibérico. Estas placas tienen seis orificios que indican su exposición pública probablemente en la zona alta de la acrópolis.
El bronce de Contrebia Belaisca o Tábula Contrebiensis, que está escrito en latín y fechado el 15 de mayo del año 87 a.C., recoge en veinte líneas un pleito entre alavonenses vecinos de Allavona, hoy Alagón, y saluieneses vecinos de Salduie, hoy Zaragoza, a propósito de una conducción de aguas a los sosinestanos (desconocidos hasta el hallazgo del bronce). Este pleito fue sancionado a favor de Salduie por el gobernador Cayo Valerio Flaco, en el transcurso de una de sus giras judiciales por el territorio.
La tabla ilustra por primera vez un procedimiento judicial seguido per formulas, característico el Derecho romano, y no per actiones legis, procedimiento arcaico y ritual que se trataba de desechar.
Los otros tres bronces están escritos en celtibérico y sus textos siguen un pautado romano, aunque adaptados a las necesidades indígenas, confirmando el carácter indoeuropeo de la lengua hablada en el Huerva y su organización en gentilitates o clanes suprafamiliares. Así como la lengua preindoeuropea de los mismos, íbero los saluienses y vascón los alavonenses

Esta importante ciudad celtibérica, para la que se hizo un pequeño edificio de recepción y un aparcamiento (ahora abandonados), está vallada, pero la gente ha optado por abrir varios boquetes en la malla metálica para acceder a su visita, presentando este significativo yacimiento un lamentable aspecto de dejadez y abandono.