El nombre con el que hemos bautizado el caché se debe a que mi hija siempre ha pensado que eso que había en la colina era una nave de extraterrestres que había llegado desde algún planeta lejano, de ahí su nombre, y la verdad que mirándolo desde cerca, lo primero que te viene a la mente es un ovni tomando tierra.
El acceso al caché es de una dificultad medía, se puede llegar por la zona de la antigua carretera de Madrid, por un pequeño camino que inicia en la explanada de una nave que da acceso a unas eras y continuando por el borde de una tierra de labor; también se accede por el carril que comunica la carretera de Saelices con la de Uclés, a la altura de una torreta electrica en desuso, siguiendo por el límite de dos tierras de labranza.
El Caché es un contenedor de plastico mediano.