La Plaza de Toros del Bibio, con sus 127 años, es uno de los pocos ejemplos gijoneses de arquitectura neomudéjar, el estilo imperante en la construcción de cosos taurinos en el último cuarto del siglo XIX.
La dirección de las obras de El Bibio, que se prolongaron desde 1886 hasta 1888, corrió a cargo del arquitecto Ignacio de Velasco. En el diseño exterior destaca la utilización del ladrillo prensado para ornamentar los vanos, los aros de herradura y las cresterías.
En la guerra civil fue destruida y en 1997 se completa una profunda restauración. El 20 de Marzo de 1992 fue declarada Monumento Histórico Artístico.
Cada año tiene lugar, la Feria Taurina de Nuestra Señora de Begoña, en la Semana Grande de Gijón, en la primera quincena de Agosto.