Este nido, construido de hormigón armado, tenía una amplia potencia de fuego gracias, sobretodo en el carácter doble de la posición, que tenía capacidad para dos ametralladoras, una para cada sector de costa a vigilar. Su entrada, en la parte posterior, daba paso a un pasillo cubierto y al final había, a un lado y a otro, los nidos de ametralladora, con dos troneres cada uno para poder abrir fuego.
Cuidado al abrir la tapa del contenedor, es un poco frágil. Atención en días con oleaje.
Disfrutad de las puestas de sol