Unos 200 años antes, desde sus aposentos, el mago ve todo lo que ocurre en su bola de cristal. Es consciente que más pronto que tarde los caballeros rescatadores irán a por él. Si él pudo ir al futuro, otros podrán viajar al pasado y apresarle. El mago huye, y se esconde donde cree que nadie será capaz de encontrarlo. Entra en un letargo del que sólo despertará cuando la princesa sea liberada, para poder ir a por ella.
Antes de huir, deja escrito su paradero y lo encripta con un código mágico que sólo conocen sus soldados. Pero… le encontrarán sus caballeros… ¿o serán los nuevos caballeros de la Hermandad del Geocaché?