Los orígenes de la parroquia de San Marcos Evangelista están ligados a la Casa Ducal de Osuna, al Arzobispo de Sevilla y a la Colegiata de la Asunción. Los inicios de la misma se encuentran en siglo XVII , concretamente data de 1648, momento en el que fue construida gracias a las limosnas de los habitantes y adornada con todo lo necesario para el culto.
El primer intento de convertirla en iglesia fue en 1647, ya que surgió la idea por los propios moradores de las cortijadas que tenían la necesidad de un templo donde diesen los sacramentos básicos debido a la lejanía de la Iglesia Colegial (dato recogido en las primeras páginas del libro de Bautismos del Archivo Parroquial). Cuando elevaron la petición al Duque, recibieron una negativa como consecuencia de que si la alzaba a parroquia debía mantener un nuevo curato decreciendo sus beneficios procedentes de los diezmos. Sin embargo, el Arzobispado de Sevilla no estaba de acuerdo con el Duque, iniciándose un largo pleito.
El Duque consiguió de la Chancillería de Granada una Real Provisión en la que se especificaba que no se podía innovar en la iglesia hasta que no quedase resuelto el conflicto, pero esto no pudo frenar las ganas del Arzobispado de llevar a cabo los cambios. Haciendo caso omiso a la Real Provisión, don Manuel de Angulo, con el apoyo de gran parte de la población, como Luis Martin, Gaspar Díaz y Beatriz Rangel (quien guardaba en su casa la pila bautismal), planeó construir la parroquia a altas horas de la noche. Este pleito duro años, con la resolución de anular todo lo hecho en la iglesia, devolviendo a su estado anterior la misma. Pero el empeño de los lugareños no cesó, y el proceso se vuelve a iniciar en 1661, con la cautela de los moradores debido a las reacciones anteriores. Ante la demanda, el arzobispo mandó al vicario de Osuna para que recogiese en un informe la necesidad de la ayuda parroquial, certificándola de veracidad. Para la renta mínima del oficio eclesiástico, cada uno de los vecinos aportaría anualmente media fanega de trigo, valorándose en un total de doscientos ducados, esto le salvaguardaba de cualquier queja o protesta proveniente del ducado de Osuna. Esta actuación crea un precedente en la sierra de Osuna, llegando a peticiones similares de los moradores de Villanueva de San Juan, Martín de la Jara y Los Corrales. La elección del cura Nicolás Robado y la ratificación el 13 de diciembre de 1695 por parte del Duque, consolidó el estatus adquirido por la iglesia, denominada ya como la Puebla del Saucejo.
En esta iglesia existen varias riquezas artísticas, tales como el Retablo mayor, el retablo de Ntra. Sra. De los Dolores o el retablo de la Virgen de la Fe, esculturas como la imagen de San Marcos Evangelista, pinturas comoVirgen de la Faja y la Sagrada Familia.Debido a los destrozos provocados por el saqueo en julio de 1936 y su posterior reconstrucción, además de las intervenciones efectuadas en 1960, cambiaron el aspecto de muchos de ellos quedando en pie retablos como los de la Inmaculada, Virgen de la Fé, Cristo de la Sangre y virgen del Rosario, y la pérdida de la mayoría de las pinturas.