"En penitencia por su acción, la sibila délfica le dijo que tenía que llevar a cabo una serie de doce trabajos que dispusiera Euristeo, el hombre que había usurpado su legítimo derecho a la corona y a quien más odiaba".
11. Robar las Manzanas del Jardín de las Hespérides.

Después de que Hercules completase sus primeros diez trabajos, Euristeo le asignó dos más afirmando que no contaban ni el de la Hidra (porque le había ayudado su sobrino) ni el de los establos de Augías (porque los ríos hicieron el trabajo). El primero de estos dos trabajos adicionales fue robar las manzanas del Jardín de las H1espérides.
A las Hespérides se les encomendó la tarea de cuidar un manzano cuyas manzanas de oro daban la inmortalidad. Hercules engañó a Atlas para que recuperase algunas manzanas de oro, ofreciéndose a sujetar el cielo mientras iba a buscarlas .
Al volver, Atlas decidió no aceptar los cielos de vuelta, pero Hercules volvió a engañarlo aceptando quedarse en su lugar a condición de que le sujetase el cielo un momento para ponerse su capa más cómodamente. Atlas accedió, y entonces Hercules tomó las manzanas y se marchó.