"En penitencia por su acción, la sibila délfica le dijo que tenía que llevar a cabo una serie de doce trabajos que dispusiera Euristeo, el hombre que había usurpado su legítimo derecho a la corona y a quien más odiaba".
12. Capturar a Cerbero y sacarlo de los infiernos

Cerbero era un perro de tres cabezas que guardaba la puerta del inframundo asegurando que los muertos no salieran y que los vivos no pudieran entrar.
El último de los doce trabajos de Hércules fue capturar a Cerbero. Atenea y Hermes le ayudaron a traspasar la entrada del inframundod2, a la ida y a la vuelta y Caronte le llevó en su barca.
Para llevarse a Cerbero, Hércules simplemente trató con amabilidad al fiero perro, y éste, al ser tratado así por primera vez, lo acompañó fuera dócilmente.