Este abrigo o cavidad es sin duda uno de mis favoritos en meses de verano, la frescura y la tranquilidad hace que el lugar sea fantástico para merendar o para parar en mis rutas de bicicleta. Dentro del abrigo mana agua que dependiendo de los años sale mas o menos cantidad, antes había un viejo cazo de metal del que bebía el pastor de la zona mientras el ganado pastaba. Se encuentra muy cerca de la carretera que une El Vellón y El Espartal pero camuflado por las zarzas y la higuera pasa desapercibido por los que no lo conocen. Metros más arriba se encuentra la atalaya de El Vellón.
Vista desde la zona de aparcamiento.
En el mes de Septiembre sus buenísimas moras de zarza y los higos hacen aún mas apetecible un paseo a la zona.
El abrigo.